Se retira «el último grande del Baskonia»

Cinco expertos en baloncesto y en el Baskonia analizan para EL CORREO la retirada de este vitoriano de adopción que por méritos propios «debe estar en la memoria colectiva del baskonismo»

Splitter, con la elástica baskonista, prepara a un defensor antes de afrontar el tiro a canasta. /J. R. Ladra
Splitter, con la elástica baskonista, prepara a un defensor antes de afrontar el tiro a canasta. / J. R. Ladra
SERGIO CARRACEDO

Llegó a Vitoria con unos espigados 15 años y se marchó con 25 'eneros' y convertido en un 'jugadorazo' de 2 metros y 11 centímetros. Tiago Splitter ha anunciado su retirada como jugador profesional este fin de semana. Ahora, a sus 33 años, el vitoriano de Joinville (Brasil) deja el baloncesto en activo a causa de unos intensos dolores de cadera que le impiden jugar con normalidad, en un momento de plena madurez como jugador experimentado.

Atrás deja un currículum al alcance de muy pocos y una carrera en la que ha fraguado grandes amistades y ha generado en la afición un sentimiento de cariño y admiración a partes iguales a uno y otro lado del Atlántico. Así lo es, al menos, en Vitoria, ciudad que le vio crecer y que disfrutó con su juego y su espectacular evolución como jugador y como persona.

Cinco expertos en baloncesto y en el Baskonia y, por lo tanto, grandes conocedores de Tiago Splitter, analizan para EL CORREO la trayectoria y la figura de «el último grande del Baskonia».

«Tiago Splitter ha supuesto para el Baskonia la primera construcción de un jugador interior completo»

«Tiago Splitter ha supuesto para el Baskonia la primera construcción de un jugador interior completo» Juanjo Brizuela

En opinión de Juanjo Brizuela, Tiago Splitter «ha supuesto para el Baskonia la primera construcción de un jugador interior completo desde su llegada a Vitoria con apenas 15 años hasta su paso a la NBA». Destaca además que pasó de ser un joven deportista «físico, grande y hasta tosco a un jugador de técnica depurada. Se esforzó siempre por mejorar en todas las facetas del juego, como en los tiros libres, hasta llegar hasta lo más granado del baloncesto internacional». Esa búsqueda de la perfección «le ha servido para permanecer en la élite baloncestística mundial hasta que su cuerpo y las lesiones se lo han permitido».

Además, «supo mejorar y adaptarse al nuevo baloncesto moderno» y «perfeccionar su anticipación en un segundo a su rival para lograr anotar bajo el aro y a tres o cuatro metros de la canasta». Brizuela destaca que Tiago Splitter «fue muy digno seguidor de la continuación del 'pick and roll', tan bien ejecutada por Luis Scola y Pablo Prigioni, y fue parte importante en uno de los mejores Baskonias de la historia».

«Es el último jugador que ha permitido jugar al Baskonia en el piso de arriba, donde se aspira a títulos. Yo creo que es el último grande»

«Es el último jugador que ha permitido jugar al Baskonia en el piso de arriba, donde se aspira a títulos. Yo creo que es el último grande» Manu Moreno

Tiago Splitter, en opinión del exentrenador del Baskonia Manu Moreno, es «el último jugador que ha permitido jugar al Baskonia a un gran nivel, en el piso de arriba, en el que se aspira a títulos y donde había estado el Baskonia viviendo una larga temporada, casi una década. Yo creo que es el último grande» ha sentenciado el técnico. «Luego ha habido jugadores buenos, importantes, pero creo que es el último gran pívot que ha tenido hasta este momento el Baskonia».

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En cuanto al perfil del jugador, Manu Moreno considera a Splitter «un cinco clásico, un hombre de pintura, con la mente puesta en el tablero y que dio una solidez al Baskonia que le permitió estar en esos niveles y, de hecho, la continuidad de su carrera en la NBA ha sido así».

Jugadores en extinción

Al margen de datos y detalles técnicos, la primera imagen que a Manu Moreno le sugiere Tiago Splitter «es siempre la de un hombre de pintura, de estos que vemos en los equipos grandes, que atemorizan, que tienen fuerza para jugar con cualquiera que se ponga ahí y eso permite a los equipos jugar a otro nivel». La parcela que ocupaba Splitter «es tan difícil de rellenar que hay que buscar con lupa a ese tipo de jugadores. Han ido como una especie de extinción».

El columnista de EL CORREO asegura que «cuando todo el mundo va adaptando el baloncesto a jugadores polivalentes, con una buena técnica, que tengan un buen tiro exterior, Splitter es de los últimos que ha tenido el Baskonia que era un jugador de área, de pintura, de zona, pero además en las dos partes del campo». Además, «era muy fiable en los unos contra uno y en sus defensas a hombres grandes. Ahora estos jugadores solo están en los grandes de Europa y no en muchos equipos americanos», asegura Manu Moreno.

Made in Vitoria

Moreno destaca además que se trata de «un jugador formado aquí desde el inicio, que es otro mérito. El hecho de formar aquí a un pívot de alto da un valor a todo el entorno. Aquí ha tenido una formación de 'pívot top' que llegó a ser mejor pívot de Europa en la temporada 2007-08 y de ahí pasa a la NBA; a jugar en una posición donde ni allí salen jugadores tan buenos. Ahora salen los Duran, Lebron James, que son muy polivalentes y que los consideraríamos hace unos años como unos aleros con recorridos cortos. En cambio, las características de Splitter son las de un pívot-pívot, de los que ahora cuentas con los dedos de una mano en Europa».

«Son de esos jugadores que como los ves todos los días no te dan la sensación de que son tan buenos, hasta que se van y te das cuenta de que es mejor de lo que creías. Cuando se fue Scola, estaba Splitter que mantuvo el nivel que tenía el Baskonia en esa época. El problema fue después. No ha habido otro. Podíamos decir Bourousis, pero no es lo mismo, Voigtmann se parece a Bourousis, quizá dentro de unos años, ya que el griego se ha hecho bueno con el tiempo», indica Manu Moreno.

La huella de Splitter

El extécnico azulgrana asegura que «se hace muy difícil encontrar uno igual. No porque el Baskonia no los haya buscado, sino porque ya no ha habido otro porque no hay jugadores así». Además, Manu Moreno destaca que Tiago es de los jugadores «que dejan huella, por su calidad técnica y porque tiene ese valor de alto nivel europeo. Un jugador especial, que juega en un puesto con mucha solvencia, con muchos recursos y con fuerza física. Es de esos jugadores de los que dices que con esto y un base siempre hacemos equipo».

«Es un jugador que tiene que estar en el corazón baskonista, hay que quedarse con todo lo bueno que vivió en Vitoria»

«Es un jugador que tiene que estar en el corazón baskonista, hay que quedarse con todo lo bueno que vivió en Vitoria» MIKEL CUADRA

El exjugador del Baskonia Mikel Cuadra coincide en que Splitter «es otro de los históricos» azulgranas que «marcó dos ligas, dos copas en momentos en los que Scola sale del equipo y coge el relevo para ser determinante en esas temporadas». En su memoria se ha quedado el recuerdo del 3-0 al Barcelona en el que Tiago «fue clave».

Cuadra repara en la evolución del jugador que llegó a Vitoria «joven y un poco verde, pero que bajo la batuta de Iñaki Iriarte se produce una mejora de la técnica individual» que le proyectó. También destaca la compañía de Luis Scola que, a juicio de Mikel Cuadra, «fue un poco su maestro, con el que compartía vestuario y cancha y que yo creo que fue el que le enseñó, junto a Pablo Prigioni, el manejo del 'pick and roll' como no se había visto antes».

En su opinión, es un jugador que «tiene que estar en el corazón baskonista» y «hay que olvidar su contrato con el Valencia durante el 'lockout' de la NBA en 2011, que le dejó un poco señalado injustamente». «Yo creo que hay que olvidarlo, hay que quedarse con todo lo bueno que vivió en Vitoria. Para mí es un jugador que debe estar en la memoria del Baskonia», subraya Mikel Cuadra.

«Un exitazo a nivel de jugador»

De Tiago Splitter, Mikel Cuadra destaca «su potencia física, su espíritu y capacidad de pelear el rebote ofensivo y su buen trabajo de bloqueo». También resalta su mejoría en «muchos conceptos del juego, mejoró mucho el tiro libre gracias al entrenador Iñaki Iriarte, y mejoró notablemente su peligro y, evidentemente, su manejo de los ganchos y de las situaciones de poste bajo, con movimientos simples pero bien ejecutados». Remarca además «una capacidad física que siempre tuvo y un tamaño que le hizo ir a la NBA y a los San Antonio». En resumen, para Cuadra «es un exitazo a nivel de jugador, que consigue un anillo con San Antonio y hay que reconocerle una importante trayectoria sólo lastrada por las lesiones».

Cuadra atiende con pena que el jugador cuelgue las botas. «Es demasiado pronto para la retirada, llevaba tres años más o menos de rehabilitación de cadera, es una lástima porque es de esos jugadores que podía haber estado muchos más años dando buen rendimiento en la NBA o incluso en un posible retorno a Europa. A mí me da mucha pena, es un jugador al que admiro mucho». «Es un jugador muy interesante en todos los sentidos, a nivel humano es un tío muy majo que dejó una huella inolvidable y única y merece todo el reconocimiento», sentencia Cuadra.

«Cuando Scola se fue Splitter pasó de ser un jugador muy importante a ser la columna vertebral del equipo»

«Cuando Scola se fue Splitter pasó de ser un jugador muy importante a ser la columna vertebral del equipo» PEPE LASO

«Splitter entra en el grupo del Baskonia moderno de Bennett, de Scola y de Nocioni», asegura el exentrenador del Baskonia Pepe Laso. «Shengelia, si se quedara un par de años, podría entrar en este club». En opinión de Laso, «Splitter demostró el jugador que era en el momento en que Scola se fue. Pasó de ser un jugador muy importante a ser la columna vertebral del equipo y tuvo dos o tres años en los que realmente fue el superjugador del cuadro». En este sentido, el técnico indica que «el Baskonia siempre ha tenido un jugador histórico y Splitter es uno de ellos».

En cuanto a las características más destacables de Splitter, Pepe Laso señala que «era un jugador que jugaba todos los días, una cualidad que pocos jugadores son capaces de mantener. No tenía altibajos, era un jugador muy sólido en el juego». A ello, añade Laso, «las virtudes» de Splitter «en el rebote, en la defensa y la puntería muy cerquita del aro. Él no fallaba bandejas». Estas características «le hacían un jugador absolutamente fiable».

«Lo veo bien, tranquilo», asegura su padre deportivo, «pero ha dicho 'esto se ha acabado' y el final es siempre doloroso»

«Lo veo bien, tranquilo», asegura su padre deportivo, «pero ha dicho 'esto se ha acabado' y el final es siempre doloroso» Iñaki Iriarte

Si alguien conoce bien a Tiago Splitter en Vitoria ese es Iñaki Iriarte, técnico que entrenó al jugador a su llegada a Vitoria cuando apenas contaba con 15 años de edad y que mantiene contacto frecuente con el jugador. Su exentrenador, que asegura no ser el más apropiado para hablar de él, destaca que «ha sido un hombre importante en la historia del Baskonia, que ha estado en muchos momentos claves del club y que ha dado continuidad a los grandes pívots que ha habido últimamente en Vitoria, como Oberto o Scola. Es un hombre que ha marcado época en el baloncesto europeo, que ha ganado un anillo y ha brillado en la NBA. Un pívot de los que había antes», resalta.

En cuanto a su evolución, Iriarte resta importancia al trabajo que realizó con el joven Splitter recién llegado a Vitoria y destaca que «son ellos los que tiran para adelante» y asegura que «han tenido la suerte de tener a su lado buenos jugadores, como Luis Scola, y han aprendido de ellos. Después, han tenido ese punto de hablar de baloncesto, de quedarse después del entrenamiento a practicar el 'pick and roll' y han sido personas que han dedicado un tiempo a pensar el baloncesto y estas son cosas que les hacen evolucionar poco a poco y les ha hecho convertirse en jugadores completos. Ellos, Prigioni, Scola y Splitter, han creado escuela en el 'pick and roll'». Además, «como les gusta el baloncesto siempre se han amoldado a lo que les ha pedido el técnico».

Del joven Splitter que recibió Iriarte hace 18 años, recuerda que ya entonces era «un jugador con cualidades físicas y técnicas, delgadito, que por naturaleza humana se hizo fuerte y que mejoró técnicamente». Pero asegura que «la cabeza y el físico vienen dados, tú puedes ordenarlo, moldearlo o disciplinarlo, pero si no tiene eso no hay nada que hacer», manifiesta.

Tras una intensa relación entre entrenador y pupilo, Iriarte reconoce que eso mismo se le indicó a Splitter. «Yo un día le decía: te puedo ayudar pero si no tienes el talento, el trabajo, el pensar en esto da igual que te ayude porque los técnicos ayudamos, pero si el jugador no tiene nada no sirve», asegura el veterano entrenador, quien señala que es el jugador el que destaca por el «trabajo, por la forma de ser o por las formas de aguantar la presión». Y Splitter sobresalía en todas ellas. En esa situación de presión recuerda Iriarte que Prigioni le confesó un día que había jugadores a los que les quemaban los últimos balones, mientras que Scola y Splitter eran de los que querían disputar esas últimas jugadas. «Todo eso lo llevan ellos. Nosotros sólo ayudamos», asegura.

«Más talento del que se creía»

Iriarte destaca que Splitter es «un jugador con ambición y más talento del que se creía y un hombre que se ha sabido adaptar a los roles que se le han dado en todos los equipos en que ha jugado, pero sobre todo destaca por su forma de correr, su estatura. Con 18 años ya era un hombre querido y respetado en el vestuario», asegura Iriarte.

Ahora, su padre deportivo ve con «pena» sus problemas de cadera y su retirada deportiva, pero así es la «dura vida de la competición» y del baloncesto en la que «saltan, caen, vuelven a saltar, chocan. La lesión te llega, pero lo ha asumido con tranquilidad», dice. «Es una pena, ya que podía estar dos o tres más en pleno apogeo de la experiencia tanto física como técnica, pero no hay que darle vueltas. Y a otra cosa», indica.

El experimentado entrenador asegura que la lesión ha sido larga y el jugador ya lo tenía en mente. «Lo veo bien, tranquilo», asegura, «pero ha dicho 'esto se ha acabado' y el final es siempre doloroso», indica el técnico.

«Además de entrenar también les digo a los chavales que hay que ser gente normal, como la gente de los colegios, que tengan amigos, que estudien porque al final nunca sabes por dónde te viene la vida». Pero «a todos los jugadores les llega el fin. Lo bueno de todo esto es llegar bien. Ha sido un hombre querido y estas cosas son las que al final se quedan, más que ganar un título. Una parte importante en esta vida son las relaciones sociales, que la gente te quiera donde vayas. La vida no se acaba con esto», sentencia Iriarte tras quedarse con la tranquilidad de que el bueno de Splitter también ha ejecutado brillantemente esta parte de su enseñanza.

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