«Los últimos días fueron una locura, pasó todo en poco tiempo», explica Larkin

Shane Larkin va a vivir una nueva aventura en la NBA de la mano de los Celtics./El Correo
Shane Larkin va a vivir una nueva aventura en la NBA de la mano de los Celtics. / El Correo

El base reconoce que tenía «decidido jugar en el Baskonia» cuando surgió «un poco de la nada» la oferta de los Celtics de Boston

IÑIGO MIÑÓN

«Los últimos diez días han sido de locura», subraya Shane Larkin. De una jornada a otra se llegó a ver vestido de blaugrana barcelonista, de azulgrana baskonista y de verde ‘celtic’, el color que defenderá finalmente durante la temporada 2017-18. En la NBA, como era su deseo desde que finalizó la pasada. El base norteamericano se confiesa en declaraciones a ‘Euroleague Adventures’ recogidas por ‘Gigantes’, en las que reconoce que solo un giro final de los acontecimientos evitó su decidida continuidad en la disciplina vitoriana.

«Tenía una oferta del Barcelona y la intención de jugar allí la próxima temporada. Había interés de la NBA, pero no en la situación en la que me hubiera gustado, así que iba a ir a Barcelona. En el último día, el Baskonia apostó por igualar la oferta y entonces decidí jugar allí, porque tuve un gran año la pasada campaña. Pero Boston me llamó, querían ofrecerme un contrato, lo acepté y ahora estoy aquí», explica Larkin para dar forma a los vaivenes sobre su futuro que vivió durante la intensa semana pasada. «Cuando salí del Draft sabía que (los Celtics) tenían interés en mí, pero en los últimos años no he tenido contacto con ellos, así que sí que ha salido un poco de la nada. Todo ha sido en pocos días», precisa.

Era su deseo, su objetivo, volver a la NBA y hacerse un hueco en la mejor competición del mundo. Incluso a costa de perder dinero en el contrato que le esperaba en el Buesa Arena, que rondaba los 2,5 millones de euros por año. En Boston los limites salariales de la franquicia de Massachusetts le abocan al salario mínimo de veterano que marca la NBA, que en la temporada 2017-18 sitúa a un jugador de cuarto año, como es Larkin, en 1.577.230 dólares por curso. «En situaciones como éstas a veces tienes que apostar por ti y creer en lo que puedes llegar a ser y en la confianza que tienes en tu juego», argumenta el base para justificar su decisión.

«Antes de llegar a Europa creo que tuve un buen año en la NBA, así que pensaba que iba a tener otra oportunidad allí. Por la razón que sea no salió de ese modo y decidí ir a Europa. Y creo que este año me ha ayudado mucho, soy mejor jugador y me puso en la posición de poder volver. Al final del día, el dinero es el dinero. Todo el mundo quiere ganar mucho. Pero si puedes ir a la NBA y hacer una gran temporada, vas a ganar mucho más».

«He mejorado como base»

Un año en el Baskonia que le convirtió en un director referente en la Euroliga y en una de las batutas más cotizadas (13 puntos y 5,7 asistencias). «Creo que he mejorado como base, leyendo los partidos, ayudando al equipo. No había sido titular desde la Universidad, así que volver a serlo todos los partidos me dio la responsabilidad que no había tenido en la NBA, como líder en la pista», reflexiona el de Cincinnati, que recomienda la experiencia europea a los jóvenes jugadores con rol secundario en Estados Unidos. «A mí me funcionó. En general vas a mejorar más como jugador que sin minutos en la NBA», concluye el exbaskonista.

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