Una calamidad recurrente

Una calamidad recurrente

Un Baskonia inseguro se enfanga en un constante querer y no poder hasta caer en la cancha del Efes y dar un nuevo paso atrás en la Euroliga

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Justo cuando parecía que iba a dar el paso clave para cambiar la dinámica del partido, llegaba una pérdida de balón, un par de tiros librados sin acierto, una posesión de ataque convertida en un galimatías y la recuperación inmediata del Anadolu Efes. Así fue el duelo en el que el Baskonia terminó mordiendo el polvo en el Sinan Erdem Dome de Estambul. Y más allá de la nutrida colección de imprecisiones y regalos al rival, esa sensación de que la escuadra vitoriana no podía hilvanar ni un par de defensas que impidiera a los turcos sacar algo de provecho.

El Kirolbet, medio roto a ambos lados de la cancha, permisivo y protagonista de una retahíla de imprecisiones y fallos clamorosos, algunos de ellos de factura grotesca. Pases que caen directamente a las manos del rival para que arranque un contraataque fulminante, defensas visuales para alentar la noche gloriosa de puñales como Beaubois y Micic. El francés de rostro indescifrable y la sangre caliente del serbio retrataron, para mal, a la defensa exterior azulgrana.

96 Anadolu Efes

Micic (16), Beaubois (14), Anderson (7), Moerman (10) y Duston (10) -cinco inicial-, Larkin (-), Balbay (11), Motum (16), Pleiss (4) y Simon (8).

85 Kirolbet Baskonia

Granger (10), Hilliard (15), Shields (3), Shengelia (6) y Poirier (6) -cinco inicial-, Vildoza (-), Voigtmann (15), Huertas (8), Janning (20) y Diop (2).

Parciales:
25-17, 19-25, 31-25 y 21-18
Árbitros:
Robert Lottermoser (Alemania), Damir Javor (Eslovenia) y Aare Halliko (Estonia). Señalaron falta técnica a Granger (min. 36). Eliminaron por faltas personales a Shengelia (min. 40).
Incidencias:
Partido correspondiente a la décima jornada de la Euroliga disputado en el Sinan Erdem Dome de Estambul ante 3.983 espectadores.

Estados de confianza

Tampoco es cuestión de cargar las culpas en los 'pequeños'. No estaba el lesionado Garino para dar una baza más a la rotación ante un rival que transmite esa sensación de poder inventarse de la nada un foco de peligro. Eso sí, cabe sospechar que ni la presencia del argentino hubiera dado algo más de aire y orden a un Baskonia que tampoco encontró un referente bajo los aros digno de plantar batalla más allá de la irrupción anotadora de Voigtmann. Al fin y al cabo, el alemán trató de dar los pasos adelante que no acertó a abordar Shengelia, sumido en la negación total y desbordado por la tensión. En la suma total, el Anadolu Efes fue mejor hombre por hombre. Porque atesora más calidad, mayor fondo de armario y porque vive en un estado de confianza que le permite sacar adelante partidos en los que no borda su mejor baloncesto. Mientras, Sedekerskis sigue lesionado, a Penava no se le espera y el canterano Miguel González está para echar un cable, pero solo en los entrenamientos. Decir que la plantilla azulgrana es corta resulta obvio, pero la tropa se reduce aún más cuando Vildoza y Shields pasan a ser anecdóticos. ¿Mirar al mercado? Quizás sea lo recomendable para el club vitoriano si no quiere que se le haga aún más tarde en la Euroliga.

Los turcos mostraron esa versión compacta con la que todavía sueña el Baskonia, la misma que Velimir Perasovic trata de facturar tras su apresurado aterrizaje. El problema es que cualquier plan de reconversión del croata queda marcado por las acuciantes necesidades clasificatorias en el frente europeo. Un paso adelante frente al Panathinaikos y otro atrás contra el Anadolu Efes. La cadencia del baile es nociva para una escuadra azulgrana que sigue rezagada en la tabla continental y que se empleó como un forastero carcomido por sus propias inseguridades. Su primer cuarto ya fue sospechoso. Desde el momento que descubrió que el camino hacia el poste bajo de Shengelia estaba sembrado de brazos y cuerpos dispuestos a negar cualquier caso, el Kirolbet se desmandó. Perdido su referente, la distensión se trasladó a la defensa. Encajó un 25-17 al cierre de la primera entrega que convirtió el duelo en una pared vertical. El Baskonia logró escalar cuando activó su acierto triple de la mano de Janning, Hilliard y un Shengelia lejos de su área de influencia. Los azulgranas facturaron un parcial de 19-25 que les permitió alcanzar el descanso con un 44-42.

Para entonces, el partido apuntaba a la reedición del duelo de pistoleros de Milán. Mal asunto para el Baskonia, que no parece saber encontrar otro camino. En el intercambio de golpes, abrió fuego Simon para reabrir distancias (57-50, minuto 23). La puntería triple de Voigtmann favoreció la recuperación. El 59-60 a cuatro minutos de la conclusión de tercer cuarto podía ser un nuevo comienzo, pero la inconsistencia azulgrana y un Balbay volcánico reinstauró el orden (75-67, minuto 30). El Baskonia volvería a a jugar a la ruleta del acierto en el capítulo final, en ocasiones tan cerca pero siempre con un mal apoyo que terminaba por devolverle al fango.

 

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