De la solidez a la extenuación

De la solidez a la extenuación

El Baskonia planta cara al Barcelona hasta que el agotamiento agrieta su estructura y le lleva a una caída incontrolable hasta una prórroga agónica

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Con todo el carácter del mundo y un derroche de fuerzas elogiable. Sin una señal de depresión tras la dura lesión de Granger, pero también con la sensación de que la reserva de combustible no llega para un partido que se hizo interminable. Con el orgullo intacto después de haber plantado cara a un Barcelona gigantesco, pero sin poder evitar pensar si se darán otras oportunidades tan claras para batir a un rival diseñado para aplastar. El Baskonia cayó en el Palau sin verse arrollado en ningún momento. Las formas puede que sean un punto a favor, pero la derrota duele igual. El duelo fue cruento, quizás demasiado para una segunda jornada liguera. Los vitorianos desplegaron bravura, momentos excelentes de juego pero también descubrieron sus limitaciones presentes. Terminaron tumbados sobre la lona después de una prórroga a la que se condenaron y en la que se vieron agudizados los errores y desajustes que comenzaron a aflorar en el arranque del último cuarto.

95 Barcelona

(24+18+16+22+15): Hanga (6), Higgins (10), Claver (5), Mirotic (22), Davies (24) -cinco inicial-, Smits (6), Oriola (-), Abrines (-), Delaney (14), Kuric (8) y Tomic (-),

87 Baskonia

(19+23+21+17+7): Vildoza (-), Garino (14), Shields (12), Shengelia (16), Eric (8) -cinco inicial-, Janning (11), Diop (1), Fall (12), Henry (8) y Polonara (5).

Árbitros
Benjamín Jiménez, Vicente Buldó y Alfonso Olivares. Eliminado: Eric, por parte de Baskonia.
Incidencias
partido de la segunda jornada de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana ante 6.578 espectadores. Antes del encuentro se homenajeó al exjugador azulgrana Chicho Sibilio, fallecido el pasado agosto a la edad de 60 años. El alero también jugó en su última etapa en el conjunto vasco.

Fue una caída apenas irrefrenable, producto de la acumulación de esfuerzos y de la inmadurez de un conjunto baskonista con muchas lecciones todavía por memorizar. Youssoupha Fall protagonizó una de las imágenes más gráficas del desplome. Exprimido hasta más allá del límite, el poste senegalés se vio obligado a abandonar la cancha cuando sus gemelos dijeron basta recién abierta la prórroga que había logrado forzar Garino con un tapón sobre Higgins. El gigante baskonista, clave durante los mejores momentos de su equipo gracias a su intimidación y su sobriedad reboteadora, alcanzó la recta de meta vacío de fuerzas y con la mente sobrecalentada. Dos faltas consecutivas le situaron a una de la eliminación cuando el Baskonia mantenía una ventaja de ocho puntos (60-68, minuto 32). Para entonces, los triples de Garino y el desacierto blaugrana desde la misma distancia mantenían una brecha a favor visitante que alimentaba la esperanza. Fue el momento crítico para los de Perasovic, incapaces de sellar las grietas que comenzaban a abrirse bajo los aros y de fijar una jerarquía clara en el puesto de base. Henry fue el elegido en la hora de crisis, pero sus precipitaciones dieron vida al Barcelona.

Errores amplificados

Tampoco mejoró la situación Vildoza, reñido con el equilibrio desde el mismo salto inicial. Mientras, el Barcelona redescubría el acierto triple con dos dardos de Delaney que cuadraban un parcial de 10-2 para igualar la contienda (73-73, minuto 36). El Baskonia se aferraba a un hilo de vida tras un nuevo triple de Garino (77-80, minuto 39), pero sus equivocaciones se amplificaban de una forma ensordecedora. Un triple errado y una nueva pérdida tras no ser capaz de cruzar la media cancha antes de los ocho segundos preceptivos a cargo de Henry. Fall reaparecía para incurrir en pasos en una situación clara de ventaja a 22 segundos del cierre con la que pudo sellar el tirunfo. No se podía echar más sal a una herida abierta.

El tapón de Garino llevó al Baskonia a una prórroga agónica. Sin noticias de Vildoza a pesar de la manifiesta estabilidad de Henry y el físico de Fall que no puede más y se ve obligado al marchar al banquillo tras un palmeo que colocaba el 83-82 mediado el tiempo extra. El gigante senegalés no volvería a pisar el parqué a pesar de contar aún con una falta por gastar. Eric tomó el testigo, pero apenas duró un par de posesiones antes de cometer la quinta personal. Caían como moscas en las filas vitorianas mientras a Diop debía saltar a cancha por mero descarte tras no haber disputado ni un segundo. Restaban dos minutos y medio para el final y la incertidumbre del 85-82 iba de la mano con la impresión de que el Kirolbet era un visitante heroico a punto de desmoronarse. El Barça se despegó desde la línea de tiros libres y gracias a un triple que hundía a los alaveses con un 91-85 a poco más de un minuto del cierre. Su autor, Brandon Davies, ejecutor desde la lejanía tras proclamarse ganador por k.o en la batalla