Despertar a la fuerza

Despertar a la fuerza

El equipo vitoriano acelera en el tercer cuarto para superar a un Barcelona Hangadependiente y de resaca europea que solo acertó a defender

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

Causó baja de última hora Ante Tomic y ahí intuyó Velimir Perasovic la grieta desde la que desmontar al Barcelona. Resacoso tras el quinto partido en el play off de Euroliga. Herido por la dura derrota con triple letal de Adrien Moerman (al que botaron del Palau) precedido de una inmunda defensa de Chris Singleton (el que contrataron para suplir al galo).

72 Barcelona Lassa

Pangos (8), Kuric (7), Hanga (19), Singleton (3), Seraphin (7) -equipo inicial-, Heurtel (9), Claver (2), Smits (3), Oriola (13) y Ribas (1).

84 Kirolbet Baskonia

Vildoza (2), Shields (18), Garino (1), Voigtmann (9), Poirier (13) -equipo inicial-, Huertas (8), Shengelia (18), Diop (-), Hilliard (15) y Sedekerski (-).

Parciales:
18-17, 14-15, 19-25 y 21-27
Árbitros:
Peruga, Oyón y Olivares. Sin eliminados.
Incidencias:
partido aplazado correspondiente a la jornada 28 disputado en el Palau Blaugrana ante 4.577 espectadores.

Por cierto, otra pésima decisión del americano, en el último minuto anoche, le costó el partido y el average a los de Svetislav Pesic. Con el 71-77 en el marcador y un minuto por jugar, recupera el Kirolbet por enésima vez en defensa -hasta 14 balones perdieron los catalanes- corren tres contra uno (Singleton) y cuando Voigtmann va a machacar el aro recibe un duro hachazo que lo tira al suelo. Antideportiva. Anota los dos libres el alemán y al sacar de banda Hilliard pone el 71-81 que vengaba los nueve puntos por los que se perdió en el Buesa. Los azulgrana son cabezas de serie de manera matemática para la postemporada y el primer puesto queda a solo una victoria, la que llevan de ventaja Madrid y Barça, empatados en el liderato.

Casi la lía el de Bethlehem, que cometió otra absurda antideportiva en la siguiente posesión contra un Thomas Heurtel dormido 30 minutos y desatado en los momentos finales. Solo acertó un libre el francés y con el forzar de personales el partido acabó 72-84. Más cómodo de lo que realmente fue. Más sufrido de lo que debería haber sido.

Se había puesto diez arriba el Baskonia, a nueve minutos del final, tras ser bastante superior que su rival en un buen tercer parcial de Shengelia. Despertaba el equipo del letargo en el que los culé querían la contienda a fuerza de recuperar una pintura que parecía un campo de minas hasta ese momento. La garra de Poirier, muy superior a partir del descanso, y la intensidad del capitán acabó con el atasco que premeditadamente buscó Pesic.

Era obvio. También lo hizo Itoudis en los partidos de Moscú. Con la partida muy desnivelada cerca del aro -solo Seraphin tenía algo que decir en la zona- la batalla había que darla en campo abierto. Allí donde el elegante trote de Hanga recuerda a un corzo, pero tiene más peligro que un ciervo durante la berrea. Los 19 puntos y 5 asistencias del húngaro fueron lo mejor de lo locales.

Shields, un bastión

Rolands Smits -qué trazas de estrella está tomando el joven letón- y Pierre Oriola evitaron la hemorragia interna. En parte porque se permitió defender con muchos contactos. Y le sirvió al Barcelona para mandar en la primera mitad, hasta siete arriba estuvieron, en los pocos momentos en los que Kuric superó la marca pegajosa de Garino, y Claver explotó los despistes de un Hilliard que entró frío al campo.

Shavon Shields, un bastión, mantuvo a los azulgrana a flote hasta que se entonó la tropa. Nueve puntos en el primer cuarto, 18 al final. Inteligente, entendió que si no podía frenar la anotación de Hanga tenía que igualarla. Además, atrapó ocho rebotes. Dos de ellos ofensivos, al final del partido, tras sendos airballs de sus compañeros. Con ello rescataba un triunfo que se ponía en duda por la irrupción numantina de Pau Ribas y las carantoñas de las musas del basket al siempre peligroso Heurtel.

Victoria merecida, en una cancha muy complicada contra un maestro de los trucos y el despiste como Pesic. La bronca, otra de sus especialidades, se anunció bonita. El 58% de acierto desde los 4,60 es un dolor que no sanan ni los analgésicos ni la bebida.

Hablando de curar, los de Perasovic necesitan tiempo y reposa. Vildoza jugó 20 minutos, pero los dolores le afectan cuando necesita tener la cabeza fresca. Sedekerskis pudo por fin dar algo de descanso a los sobreexplotados Shields y Garino. Aunque fuera un poco menos de cuatro minutos.

El que tiene el depósito lleno es el capitán Shengelia. Sus ganas despertaron anoche al grupo, demostraron que se podía superar al líder, que había que aprovechar la oportunidad de encontrarlo en hora bajas. Sus 18 puntos, las 7 asistencias de Huertas son lo que da la confianza para seguir creciendo.