El peligroso oficio del acróbata

El peligroso oficio del acróbata

El Baskonia aguanta a pesar de su déficit reboteador y otra mala noche en los tiros libres hasta caer en el cuarto final tras la lesión de Janning y el zarpazo de De Colo

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Baskonia apenas tiene unas horas para recuperar los músculos, limpiar la mente y ajustarse de nuevo el uniforme para bajar a la trinchera. Mañana deberá pelear por la supervivencia en los play off de la Euroliga en el Buesa Arena. Contra las cuerdas, tendrá que encontrar aliento y recursos para forzar un quinto encuentro, un último viaje a Moscú.

Necesitará una hazaña el Kirolbet para recuperar el camino hacia una Final Four que se aleja después de que el CSKA recuperara la iniciativa en el tercer encuentro disputado en el Buesa Arena. Una vez más, queda confirmado que la ventaja de campo es un valor relativo cuando toca medirse a uno de los ogros del continentes. Ni el fervor y el empuje de la abarrotada grada del Buesa Arena perturbaron a una escuadra rusa perfectamente rehecha del golpe recibido en su feudo el pasado jueves y que ejerció de dominadora. Sin un alarde desmedido de autoridad, pero con esa constancia de los equipos construidos para no faltar a la cita más exclusiva de la Euroliga cada mes de mayo. El CSKA controló los resortes del encuentro por méritos propios, pero también gracias a las concesiones de un Baskonia con demasiados minutos de permisividad reboteadora y dispuesto a regalar opciones en los tiros libres. En esta ocasión, los jugadores azulgranas lanzaron hasta once tiros más que los rusos desde la línea de 4,6 metros. El gran problema es que fallaron hasta nueve lanzamientos desde esta distancia. Un escaso 71 % de acierto con el que no se pueden esperar milagros a esta nivel de competición.

77 KIROLBET Baskonia

Vildoza (7), Shields (3), Garino (3), Shengelia (9) y Voigtmann (12) -cinco inicial-, Huertas (4), Janning (7), Diop (-), Poirier (19), Jones (-) y Hilliard (13).

84 CSKA Moscú

Hackett (5), De Colo (28), Kurbanov (5), Vorontsevich (6) y Hines (10) -cinco inicial-, Bolomboy (-), Peters (-), Rodríguez (3), Clyburn (10), Higgins (11) y Hunter (6).

Árbitros
Robert Lottermoser (Alemania), Fernando Rocha (Portugal), Gytis Vilius (Lituania). Eliminaron por faltas personales al local Hilliard (min. 38) y al visitante Hunter (min. 30).
Incidencias
Tercer encuentro de «playoffs» de la Euroliga disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 12.837 espectadores.

A pesar de semejantes fisuras estructurales, el corazón azulgrana fue tan grande que pudo resistir para afrontar una larga remontada durante el tercer cuarto, que culminó en el inicio del último con dos triples consecutivos de Janning (65-62, minuto 31). La ráfaga del escolta estadounidense parecía poner un gigantesco punto y aparte al duelo, hasta que De Colo ejerció de salvavidas del CSKA. La magistral capacidad resolutiva del galo se sumó a la lesión del hombre que había abanderado el bombardeo desde más allá de la línea de 6,75. Algo en el pie de Janning se rompía. El hombre que parecía haber dejado atrás una fascitis plantar terminaba en segunda fila del banquillo azulgrana con asistencia médica. Su baja fue un golpe emocional que paralizó a un Baskonia que veía agrandarse la sombra de De Colo, autor de 14 puntos en el último cuarto y verdugo final de un anfitrión que ya no encontraba hilo alguno del que tirar para recuperar el pulso del encuentro.

Una nueva historia

El CSKA entró con determinación en el duelo para marcar el paso. El Baskonia vio cómo quedaba de entrada anulado Garino tras cometer una segunda falta personal. Los rusos encontraban nuevos protagonistas con De Colo decidido a abandonar el tono gris mostrado en los dos anteriores encuentros y un Vorontsevich que puso la experiencia y el acierto triple. El escolta francés marcaba la primera diferencia clara con un triple (6-17, minuto 7). El Kirolbet navegaba entre dudas, con resoluciones individuales y sin encontrar grietas en una defensa que negaba los espacios a dos interiores móviles como Voigtmann y Shengelia. La entrada de Poirier y Huertas apenas varió el panorama. El CSKA dominaba el rebote y el ritmo anotador estaba de su parte. Tuvo que llegar Hilliard para dar continuidad al acierto exterior mostrado en el segundo envite para alimentar el juego ofensivo azulgrana.

Los puntos llegaban, pero no terminaba de asentarse la agresividad defensiva en las filas vitorianas ni se aprovechaba el paso por la línea de tiros libres. El CSKA cerraba cómodo el primer cuarto con un 18-28 y Higgins abría el segundo capítulo con un triple (18-31, minuto 11). Hilliard y Poirier se repartían un timón que ninguno de los bases azulgranas terminaban de agarrar con firmeza. La mejoría reboteadora y los puntos del escolta de Bethlehem ayudaron al Baskonia a reencontrar su estilo de transición y alcanzar el descanso con un 39-46.

La oleada azulgrana siguió creciendo en un tercer cuarto de acercamiento constante, con un Voigtmann dispuesto a dar un paso adelante hacia la primera línea de protagonismo pero también con un CSKA que seguía dañando la estructura azulgrana desde el rebote ofensivo. El Kirolbet no terminó de alcanzar al conjunto moscovita hasta que el fúsil de de Janning dio dos veces seguidas en la diana triple en el inicio del capítulo final. Un destello deslumbrante y esperanzador antes de que cayeran las sombras, De Colo y el dolor del tirador caído.