El Baskonia descarta a su pívot Wetzell

El neozelandés que llegó en el mes de abril ha desempeñado un discreto papel como interior de rotación voluntarioso y limitado

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

El Baskonia pierde a su tercera pieza del plantel que concluyó la temporada a principios de junio. Tras la primera marcha pactada de Jasyson Granger (quien ha firmado en el Venecia italiano) y el contratiempo por el fichaje del deseado Wade Baldwin por el Maccabi, el club azulgrana anunció ayer la desvinculación de Yannick Wetzell.

Son casos muy diferentes. Mientras el equipo vitoriano se ve obligado a refundar el puesto de base tras la despedida prevista del uruguayo y el varapalo por no retener al estadounidense y pieza capitular del proyecto venidero, la salida del pívot neozelendés apenas trastoca los planes del conjunto que entrenará Joan Peñarroya.

El poste con pasaporte samoano llegó a Vitoria a mediados de abril para cubrir en la medida de lo posible, tres meses y medio después, el hueco que había dejado Landry Nnoko en la demarcación de 'cinco' allá por Navidades. El camerunés, titular para Dusko Ivanovic en el eje de la zona, perdió relevancia en favor del mucho más talentoso Steven Enoch con Neven Spahija en el banquillo azulgrana.

Cojera en la pintura

Aún así, el cuadro alavés transitó catorce semanas con una evidente cojera en la pintura. La marcha de Nnoko a Burgos, tras su expediente disciplinario aquí, coincidió con la recuperación del lesionado Alec Peters para la causa. Pero al grupo vitoriano le faltaba una referencia contundente en las cercanías de los aros.

Ya entrada la primavera trajo el Baskonia a Wetzell, la figura del colista (New Zealand Breakers) en la débil Liga australiana, donde acreditaba notorias estadísticas de 18 puntos y 8 rebotes. Pero, claro, la ACB vive muchos más peldaños por encima y el jugador notó un baremo tan diferente.

Durante su estancia en la capital alavesa, el pívot que ahora emprende otro camino se ha mostrado voluntarioso y limitado. Fuerte en el rebote ofensivo y bastante desubicado en ataque -donde tampoco se le buscaba- para promedios de 3,6 puntos, 2,9 rebotes y 3,3 créditos de valoración. El cuarto integrante de la batería interior, sólo por delante de Sedekerskis.