Triunfo para empezar y honda preocupación

Jayson Granger abandona la cancha sin apoyar su pie. /Rafa Gutiérrez
Jayson Granger abandona la cancha sin apoyar su pie. / Rafa Gutiérrez

El Baskonia enciende las brasas de su ataque tras el descanso y supera con holgura al Estudiantes en un duelo marcado por la inquietante lesión de Granger

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Arrancó la temporada 2019-2020 en el Buesa Arena y fueron necesarios apenas dos minutos de juego para que una nube funesta se posara sobre el parqué. Y allí se quedó desde el momento en que Jayson Granger dejó de correr con naturalidad, cuando comenzó a cojear ante la imposibilidad de apoyar su tobillo izquierdo. Miradas de contrariedad en los primeros instantes para después dar paso a gestos de consternación. El uruguayo marchaba hacia la segunda fila del banquillo azulgrana con el dolor y la preocupación marcados en su cara, atendido por médico y fisios.

Apenas tardó unos minutos en emprender el camino de los vestuarios descompuesto por el llanto entre los aplausos del público. La articulación que fue la pesadilla recurrente del charrúa en las dos últimas campañas volvía a dar la voz de alarma. El nuevo curso parecía torcerse desde el minuto 2 con la carga de las lesiones, de un peso insufrible durante el ejercicio anterior.

Arranque en falso

El duelo entre el Baskonia y el Estudiantes continuó, pero con el nudo en la garganta de no saber qué podía ser de Granger, en dirección a un centro hospitalario para someterse a pruebas médicas. Los azulgranas, que habían abierto el duelo con Vildoza y Granger en el quinteto inicial, variaron su plan A. El partido parecía haber arrancado en falso, con dos contrincantes fríos y con los papeles algo alborotados. Fall veía desde el banco los minutos iniciales, Shengelia tomaba las responsabilidades ofensivas en las filas locales y Brizuela elevaba la temperatura con su agresividad de cara al aro. De defender, poco en ambos bandos. La actividad en ataque del escolta donostiarra parecía irresoluble. Los minutos iniciales de Henry retrataban al Baskonia, un tanto acelerado y sin tener claro hacía donde ir.

105 Kirolbet Baskonia

Vildoza (18), Granger (2), Shields (8), Shengelia (19) y Eric (8) -cinco inicial-, González (-), Henry (14), Janning (8), Diop (4), Fall (10), Garino (8) y Pollonara (6).

82 Movistar Estudiantes

Pressey (13), Brizuela (17), Dangubic (8), Dukan (13) y Arteaga (9) -cinco inicial-, Palacios (2), Sow (-), Scrubb (4), Gedraitis (3) y Kadji (13).

Parciales:
22-16, 25-30, 27-16 y 31-20
Árbitros:
Daniel Hierrezuelo, Jorge Martínez y Roberto Lucas. Sin eliminados.
Incidencias:
Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 7.625 espectadores. Antes del inicio se guardó un minuto de silencio en memoria del exjugador del Baskonia y del Barcelona Chicho Sibilio.

El primer cuarto se cerraba con 22-16 a favor de los vitorianos, Fall pisaba la cancha para elevar un muro defensivo, pero el Estudiantes se abría hacia posiciones alejadas del gigante senegalés para encontrar el acierto de Kadji autor de dos triples que acompañaban una nueva ráfaga de Brizuela que situaba a los colegiales con un 29-35 en el ecuador de la segunda entrega. Acierto exterior de Janning y el magisterio ofensivo de Shengelia para restañar heridas. El Estudiantes se sentía cómodo en el Buesa Arena mientras el Dangubic y Pressey sumaban desde más allá de la línea de 6,75. El conjunto azulgrana cerraba la primera parte con un exiguo 47-46, sin un perfil colectivo claro y apoyado en la esencia de su capitán y se Vildoza. La vieja guardia.

Granger era ya un problema que quedaba en un segundo plano ante las obligaciones inmediatas que imponía el encuentro. Con el compañero caído y ya en manos médicas, sus compañeros optaron por dejarse de especulaciones para dar una dentellada al partido. El tercer cuarto alumbró un anfitrión mucho más tenso y, sobre todo, con capacidad para encender las brasas ofensivas de su baloncesto para desarbolar al Estudiantes. Los colegiales llegaron incluso a ponerse por delante en el marcador con dos triples de Dukan (51-52, minuto 22), pero la respuesta azulgrana fue contundente. Vildoza y Shengelia mantuvieron el paso para alimentar un parcial de 14-4 (66-56, minuto 27).

Henry despega

Llegó entonces el momento de los novatos. La tercera falta de Shengelia dio la alternativa a Polonara mientras que el descanso merecido de Vildoza propició el retorno de un Henry eléctrico y resolutivo. Un triple oportuno del ala-pívot italiano y cinco puntos consecutivos del base estadounidense para cerrar el tercer cuarto en plena aceleración (74-62). El manejo al timón de Henry dio un perfil distinto al conjunto azulgrana, con mayor capacidad para romper la cintura colegial en transición. Brizuela quedaba desconectado mientras el Kirolbet se convertía en una pira incandescente. Shengelia se convirtió en testigo pasivo de un último cuarto en el que los azulgranas jugaron a placer. Movimiento constante de balón, velocidad, voluntad para encontrar buenas situaciones de tiro y alta eficacia. Henry seguía metiéndose a la afición en el bolsillo, Shields engrosaba su cuenta de puntos y Fall demostraba cómo es capaz de ser productivo sin disparar su cuota de minutos en cancha. El Baskonia se anotaba su primera victoria de la temporada. Aún inmaduro y con todo por progresar. Y también un gesto de honda preocupación ante la posibilidad de volver a perder a Jayson Granger durante un largo período de tiempo.