Una valiosa serenidad final

Breogán 77 - 86 Baskonia | Liga Endesa Jornada 13

Una valiosa serenidad final

El Baskonia halla el equilibrio a tiempo tras desechar una ventaja de 16 puntos y sella su décima victoria seguida ante un correoso Breogán

Iván Benito
IVÁN BENITO

Fue un Baskonia sin brillo, más errático de lo habitual y sin ese ritmo enloquecedor con el que sella sus mejores victorias de la temporada. Que fue ganando de 16 puntos en el segundo cuarto, bajó la intensidad defensiva y vio como el Breogán empató el partido (60-60, minuto 29). Y, por contra, fue un Baskonia vencedor, sereno en un final en el que tampoco sufrió en exceso, sacó músculo y se olvidó del esperado encuentro del jueves ante el Real Madrid. De paso, alarga su racha triunfal hasta las diez victorias consecutivas y empieza a echar raíces en la parte alta de la tabla doméstica, en la que dormirá en segunda posición a la espera de lo que haga el Tenerife el jueves ante el Granada.

77 Breogán

Bamforth (15), Momirov (2), Sergi García (10), Happ (2), Nakic (10) -cinco inicial- Hollatz (-), Nenadic (6), Brajkovic (-), Sergi Quintela (2), Lukovic (14), Arteaga (16).

86 Baskonia

Thompson (15), Enoch (6), Giedraitis (3), Hommes (12), Kurucs (9) -cinco inicial- Henry (4), Sedekerskis (11), Marinkovic (6), Kotsar (7), Costello (13), Raieste (-).

  • Árbitros Perea, Martínez y Lucas.Descalificaron por doble técnica al baskonista Marinkovic (m. 23).

  • Incidencias 5.185 espectadores en el Pazo Provincial dos Deportes de Lugo.

  • La jugada clave El triple de Sedekerskis para el 74-83 a falta de dos minutos tras haber falaldo uno instantes antes.

  • Por cuartos 1º cuarto: 13-25 / 2º cuarto: 19-26 (32-41) / 3º cuarto: 30-23 (62-64) / 4º cuarto: 15-22 (77-86)

El plantel vitoriano no necesitó forzar ninguna situación con las molestias en la espalda de Howard. El estadounidense fue el descartado y Thompson agarró los galones del equipo en un inicio placentero (9-16, min. 6). Sus penetraciones aúnan suavidad y aspereza, absorbiendo cada contacto defensivo hasta llevar el balón con sutileza en el interior de la red. Un triple de Marinkovic, que no tardaría en ser protagonista negativo del duelo, y una canasta sencilla de Henry supusieron la máxima ventaja azulgrana (18-34, min. 15) y el tiempo muerto de Mrsic con el que empezó a cambiar el partido.

El Breogán buscó los límites del reglamento con un aumento de la intensidad, sembró trampas en el duelo en forma de defensas zonales y bajó los porcentajes del Baskonia, que se enredó, dio alguna muestra de relajación y le empezó a costar a anotar cada vez que Thompson no estaba sobre la pista. Un canastón pisando la línea del triple de Sedekerskis permitió al cuadro alavés dominar el marcador al descanso con engañosa facilidad en un guion que había tomado el rumbo contrario.

Tras la reanudación, para colmo, una de las que debía ser de sus principales armas ofensivas como Marinkovic, fue expulsado por doble técnica por un rifirrafe con el local Bamforth. La primera, tras una falta reconocida tras la que el estadounidense buscó la gresca y el serbio no rehuyó el contacto de pecho. La decisión salomónica dio paso a una buena circulación de balón azulgrana que debió quedar en el triple del escolta baskonista (40-49), que fue a dedicarle la canasta delante del árbitro que no dudó en mandarle al vestuario ante la resignación de Peñarroya

Arteaga desarbola a Enoch

El plan inicial de cada compromiso de ACB de economizar esfuerzos se fue un poco al traste por la expulsión del serbio y el afán de un correoso Breogán que anotó 30 puntos en el tercer cuarto. Un tercio correspondió al nombre de Arteaga, que emergió ante las molestias físicas de la torre lucense Happ para ilusionar al ferviente público del Pazo lucense con un triunfo ante un conjunto de Euroliga y eclipsar de paso los tres triples de pura técnica individual de Hommes.

Un poderío meritorio el del conquense pero ínfimo ante la agresividad equilibrada de un Costello afeitado, la seriedad reboteadora de Sedekerskis o la intimidación de Kotsar. Cemento y calidad para dar solidez bajo los tableros e incluso contrarrestar el peso más liviano de Enoch. El estadounidense recién inicia el curso tras su lesión de tobillo y todavía madura su esperada progresión. Vivió algunos momentos de desorientación que le atornillaron al banquillo en el último cuarto pese a que en ataque sigue siendo un valor seguro.

Mientras se acerca una de las grandes contiendas continentales, el Baskonia se sacó del bolsillo una valiosa serenidad final para cumplir con lo esperado. Sin resaca de halagos y con un claro propósito de rectificación de la no tan lejana derrota en Manresa, regresó el despliegue de energía y el rigor defensivo del último mes para enfriar al ardor triplista de Sergi García, Lukovic y Nakic. Arteaga lo siguió intentando pero ya no había forma de parar la apisonadora visitante, que celebró su quinto triunfo seguido en liga con triples de Kurucs y Sedekerskis, que justo había fallado uno segundos antes. Un paso al frente más en un diciembre inmaculado.