Aspecto del Buesa Arena en uno de los partidos de esta temporada / igor martín

Baskonia - Valencia | Sábado, 18.30 horas

Momento para que el Buesa Arena vuelva a ser una caldera

El coliseo de Zurbano, escenario de las cuatro últimas derrotas ligueras del equipo, busca recuperar su fortaleza y afluencia tradicional de espectadores para sentenciar la ronda

Iván Benito
IVÁN BENITO

Dos motivos hacen del Buesa Arena un templo desnaturalizado esta temporada. El primero, los resultados del Baskonia. Los aficionados azulgranas han contemplado severas derrotas en donde antes acostumbraba a ser un fortín. Especialmente desalentadoras en la Euroliga, pero también en el frente liguero, donde sus últimos cuatro partidos perdidos son como local (Barcelona, Gran Canaria, Valencia y Joventut).

Una circunstancia por la cual la escuadra vitoriana no pudo contar con la ventaja de campo en el play off y que empañó la meritoria escalada azulgrana de los últimos tres meses. Su brillante desempeño como visitante debe trasladarse ahora a su feudo para rematar la eliminatoria de cuartos y enviar un serio aviso a su próximo contendiente. Por ello, tanto Neven Spahija desde la rueda de prensa posterior a la victoria en la 'Fonteta' como ayer Granger y Fontecchio en las redes sociales pidieron un «Buesa a reventar» para asestar el golpe definitivo.

Y es que precisamente el factor ambiental es el segundo motivo por el que la fortaleza de Zurbano luce como una plaza desangelada desde el estallido del coronavirus. Ni siquiera el levantamiento de las restricciones de la pandemia ha servido para aumentar la afluencia media (6.364 espectadores), ligeramente superior que la registrada desde el final de la obligación de las mascarillas en interiores (6.297) y, acuciada, según fuentes del club, por la incomparecencia de un buen número de abonados. En Euroliga, tradicinalmente más sugestiva para el público vitoriano, se alzó hasta los 6.867 aficionados.

Superar las 9.000 personas

Para empezar a remediarlo, el Baskonia hizo los deberes de manera preventiva. Regalará una bufanda conmemorativa a todos los asistentes y mantiene el precio de las entradas a partir de 18 euros. Se trata de un encuentro de grandes dimensiones, incluido en el precio del abono, en una buena franja horaria (18.30 horas), y con el que aspira a sobrepasar los 9.000 espectadores, algo que solo se ha logrado en el presente curso en la noche de Halloween ante el Real Madrid.

De nuevo al calor de su fiel hinchada, el Baskonia debe buscar el cerrojo que cande el Buesa Arena, una cancha en la que ya ha cedido frente al Valencia Basket este ejercicio, y volver a convertirla en una caldera. Una cita esencial para el play off pero que también podría tener trascendencia futura si logra contentar a los seguidores que este año no han visitado con asiduidad el recinto de Zurbano.

Romper los pronósticos 12 años después

Si nos centramos en lo deportivo, los azulgranas tienen en su mano romper varios precedentes. El cuadro vitoriano lleva más de una década sin salir vencedor de una eliminatoria con la desventaja de campo. Concretamente desde la final del 2010, aquel memorable 3-0 al Barcelona con la que se consiguió el tercer título de liga. Igual que en 2008 y en las semifinales del 2002 camino del doblete. Un poco más atrás hay que retroceder para encontrar la última serie de cuartos superada pese a empezar en una guarida ajena. Data del año 2000, cuando doblegó por 1-3 al Caja San Fernando. El sábado (Buesa Arena, 18.00 horas) tiene a su alcance romper con los pronósticos.

Hasta el momento se han disputado 104 eliminatorias de primera ronda al mejor de tres partidos. En el global de todas ellas, 86 veces ganó el equipo que partió con factor cancha favorable, mientras en 18 ocasiones triunfó el que partía con esa desventaja. Es decir, solo el 17,3% se han resuelto a favor del peor clasificado. Como lo sufrió el propio equipo azulgrana en el 2019 ante el Zaragoza. Dos bolas de partido para darle la vuelta a los pronósticos que partían en su contra y ahora le sonríen.

En 12 de las 20 eliminatorias (60%) de cuartos en las que el visitante logró el triunfo en el primer partido acabó llevándose el triunfo final. Con el 0-1 inicial, se ha producido en ocho ocasiones (40%) la remontada 2-1, solo tres veces un 1-2 (15%) que habría que lograr en La Fonteta y nueve veces un 0-2 (45%), convertido ahora en el objetivo inmediato del Baskonia con el factor Buesa.