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Miller-McIntyre festeja una jugada en uno de los partidos de cuartos de final de Euroliga ante el Real Madrid. Rafa Gutiérrez
McIntyre pone rumbo al Estrella Roja
Baskonia

McIntyre pone rumbo al Estrella Roja

La entidad serbia negocia un contrato de dos años con el máximo asistente de la pasada Euroliga, que deberá pagar su rescisión con el Baskonia

Jueves, 6 de junio 2024, 08:23

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Codi Miller-McIntyre se encuentra en plena cuenta atrás de su salida del Baskonia. El base estadounidense con pasaporte búlgaro negocia con el Estrella Roja un contrato para las dos próximas temporadas, según ha informado el periodista lituano Donatas Urbonas y ha podido confirmar este periódico. El club serbio toma la delantera en la contratación de un jugador cotizado y busca un acuerdo en el que deberá incluirse el pago al Baskonia de una cantidad cercana al medio millón de euros en concepto de rescisión de contrato.

Las posibilidades de que el club azulgrana pueda retener a quien ha sido su director de juego principal durante la temporada 2023-24 se diluyen por completo. Todo apunta a que cualquier intento de mejorar el contrato de McIntyre y elevar el precio de su salida ha chocado con la superior capacidad económica de otros clubes de la Euroliga. Con 30 años recién cumplidos, el jugador de High Point también busca el mejor salario posible y el Estrella Roja se lo da.

La presencia del base estadounidense en primera línea del escaparate europeo confirma la condición del Baskonia como pista de despegue hacia la élite. El de McIntyre queda como un paso fugaz pero deslumbrante por la disciplina azulgrana, donde llegó como un 'uno' sin experiencia en la Euroliga para marcharse como el máximo asistente de la pasada edición del principal torneo continental. Después de un año de eclosión, las dificultades del Baskonia para retener las piezas por las que apuesta quedan, al menos, compensadas por el ingreso de una cantidad económica que debe invertir para reconstruir una plantilla que apunta a una reforma profunda.

De momento, el club vitoriano sigue dándole vueltas a la contratación de un entrenador, pero la salida de McIntyre abre un frente complicado ya que su baja obligará al fichaje de dos directores de juego, como mínimo. La presión de acertar aprieta a un Baskonia que debe entrar en un mercado de bases donde no sobran los jugadores y en el que también se encuentran inmersos un buen puñado de clubes de Euroliga. Luego está el músculo económico que se pueda mostrar desde las oficinas de Zurbano. La realidad es que la dirección deportiva azulgrana debe afinar al máximo su puntería para dotar de solidez a una demarcación clave.

Mientras la operación de traspaso avanza, Codi Miller-McIntyre deja una estela similar a la que protagonizó Darius Thompson hace un año por estas fechas. Entonces, la temporada baskonista concluyó también con la sensación de haber encontrado un verdadero diamante en el puesto de base al que tocaba decir adiós de manera inmediata. Thompson recaló también en las filas azulgranas como jugador por contrastar y se consagró como referente en la Euroliga. Su calidad atrajo el interés de pretendientes más acaudalados e hizo imposible cualquier pretensión del Baskonia de extender su contrato. El Anadolu Efes terminó por ser el ganador de una puja en la que inicialmente había entrado el OIimpia Milán y reclutó a Thompson tras abonar la cláusula de rescisión de su contrato con el Baskonia.

Timonel en soledad

McIntyre fue la apuesta para hacer olvidar al jugador llegado a Vitoria desde el Locomotiv Kuban y ha resultado acertada, al menos, en lo que respecta al rendimiento individual. El estadounidense cerró su concurso en la ACB con promedios de 10,4 puntos, 6 asistencias y 12,1 de valoración, pero fue en la Euroliga donde brilló de manera destacada. Firmó medias de 9,6 puntos, 7,3 asistencias y 15 de valoración en su temporada como debutante en el primer torneo continental. Además, protagonizó un histórico triple doble en el choque ante el Asvel (11 puntos, 11 rebotes y 20 asistencias).

Son números brillantes para un jugador que ha acaparado gran parte del protagonismo en el puesto base. Fue el jugador de confianza tanto de Joan Peñarroya como de Dusko Ivanovic mientras las expectativas respecto a Nico Mannion se desinflaban hasta la ruptura definitiva. A la hora de captar nueva competencia, su estatus permaneció inamovible tras la llegada de Chris Chiozza y la posterior contratación de Jordan Theodore. Un primer base indiscutible que también fue exprimido al máximo al acercarse a los 30 minutos de juego por partido.

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