Condenado por los malos números

Matt Janning progresa ante la mirada de Jackson, en el partido de Pogdorica./E. C.
Matt Janning progresa ante la mirada de Jackson, en el partido de Pogdorica. / E. C.

El análisis de las estadísticas azulgranas en Pogdorica deja a las claras carencias que no se pueden achacarsolo al entrenador

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

El Kirolbet Baskonia llevaba dos años sin encajar 99 puntos en Euroliga. Desde el 25 de noviembre de 2016, en la pista del CSKA, con Sito Alonso en el banquillo. Hasta el jueves. Se los endosó el Buducnost, un equipo que no conocía la victoria y que tenía su límite anotador en los 71 puntos que le metió al Armani en la jornada inaugural del torneo (71-82), con un promedio de 64 hasta que se encontró con la alfombra roja que le tendieron los de Pedro Martínez. Récord histórico de triples en la competición incluido: hasta 21, en 34 intentos. Acierto, mucho; permisividad, demasiada.

«Que te metan cien puntos y no llegues al bonus de faltas... Si vas a perder, que, como mínimo, tengas problemas de faltas», censuró al final del partido Pedro Martínez, en una momento que a la luz de los acontecimientos parece ya la prehistoria. Solo 16 faltas cometieron los azulgranas, las mismas que en el tropiezo de Munich (77-71) o en el duelo ante el Darussafaka en el Buesa (82-56), decidido desde el tercer cuarto. La media hasta llegar a Podgorica era de 21,3 personales por encuentro. Faltó actitud defensiva. El Baskonia falló donde juega el deseo.

Porque tampoco dio la talla en el capítulo de rebotes (29), de rechaces ofensivos (7) o de robos de balón (3), aspectos estrechamente ligados a la predisposición y la intención, en los que la escuadra alavesa firmó los mínimos de la temporada continental. Como el paupérrimo porcentaje firmado desde el tiro libre (53,3%), un claro síntoma de falta de concentración. Curioso, cuando menos, que acertara más el Buducnost desde la línea de tres puntos (61,8%) que el Baskonia desde la de uno.

El desacierto de Janning

Ahí es donde se encienden las alarmas, en la estadística que cuestionan la actitud y el talante del equipo en la cancha. «Venimos de dos partidos en los que no hemos podido competir y tiene su gravedad», resumió Pedro Martínez. Se refiería a los partidos de Andorra y Podgorica. Tres derrotas seguidas junto a la sufrida frente al Fenerbahce.

Una inquietante situación colectiva con reflejos individuales: Luca Vildoza promedia una valoración de uno en esos tres encuentros y Matt Janning solo ha metido dos de los 21 triples que ha intentado en un increíble 9% de acierto. Son muestra de la impotencia, ya que ellos, al menos, demuestran actitud en la cancha.

Dos ejemplos todavía más claros: Johannes Voigtmann ha anotado un total de 2 puntos en los dos últimos duelos continentales -0 de 3 en triples en Montenegro-, Patricio Garino disputó dos minutos en el Moraca Sport Hall en una rotación de diez jugadores... Datos tan elocuentes como preocupantes.

 

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