La copa se queda muda

Varios agentes de la Policía Municipal de Madrid conversa con la fanfarre baskonista en presencia de dos Policías Nacionales a caballo. / J. A. Goitia

La licencia para realizar actividades en los aledaños del WizinkCenter termina a las 19.00 horas

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

A las 19.00 horas de este jueves, las típicas canciones de la fanfarre baskonista se silenciaron en Madrid. «¿Y la charanga qué?» fue la única nota que sonó en los aledaños del Wizink Center al inicio del primer partido de la Copa del Rey de baloncesto de 2019. La Policía Municipal de Madrid acudió al lugar donde los músicos azulgranas tocaban a los cuatro vientos los ritmos pegadizos de sus melodías para 'aguar' la fiesta del baskonismo.

«La licencia que hay para hacer actividades aquí, alrededor del pabellón, es hasta las 19.00 horas, momento en el que comienzan los partidos», ha explicado a EL CORREO uno de los miembros de la Fanfarre Biotzatarrak tras conversar con los agentes.

De esta forma, y aunque el ambiente festivo está presente en todos los rincones de la capital, la limitación del permiso para este aliento musical ha privado a las aficiones de entrar al pabellón con la atmósfera propia de esta competición copera.

Esta limitación, sin embargo, no dejará sin fiesta a los baskonistas que han viajado hasta Madrid. «El viernes, hora y media antes de comenzar el partido, volveremos a estar de nuevo aquí», apostillaba el miembro de Biotzatarrak.