Una parálisis mortal de necesidad

Una parálisis mortal de necesidad

El Baskonia resiste hasta el descanso ante el CSKA para quedar luego sin respuesta ante la tormenta desatada por Sergio Rodríguez en el tercer cuarto

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEAEnviado Especial Moscú

Entraba dentro de las posibilidades. Se puede perder en la cancha del CSKA y ser conveniente reducido a trizas por la apisonadora que dirige Dimitris Itoudis. Quien haya observado algún signo de debilidad en coloso moscovita, que reconsidere su análisis. Quien piense que Sergio Rodríguez flaquea a sus 32 años, que se lo haga mirar. El conjunto azulgrana se mide a un rival formidable en esta serie recién inaugurada con un sopapo y el Chacho tiene magia de sobra para desplegar cuando llega el tiempo de cosecha.

94 CSKA Moscú

Rodríguez (19), Higgins (12), Kurbanov (10), Clyburn (10) y Hunter (7) -cinco inicial-, De Colo (11), Bolomboy (3), Peters (4), Ukhov (3), Vorontsevich (3), Hackett (7) y Hines (5).

68 Baskonia

Vildoza (5), Shields (17), Garino (4), Voigtmann (2) y Poirier (12) -cinco inicial-, Huertas (5), Janning (5), Diop (-), Shengelia (6) y Hilliard (12).

Parciales:
23-24, 21-16, 29-12 y 21-16
Árbitros:
Luigi Lamonica (Italia), Olegs Latisevs (Letonia) y Anne Panther (Alemania). Eliminaron por faltas personales al visitante Shields (min. 32).
Incidencias:
Primer encuentro de «playoffs» de la Euroliga disputado en el Megasport Arena de Moscú ante 6.252 espectadores.

En Moscú asoma el sol por estas fechas y el duro invierno da paso a la tibia primavera. Llegan los cuartos de final y el CSKA activa el modo destructor para marcar territorio en la eliminatoria contra el Baskonia. El genio tinerfeño se viste de ejecutor después de desatar un tifón en el tercer cuarto con tres triples y un saco de asistencias para repartir a sus compañeros y modelar un parcial de 29-12 irreparable para el Baskonia.

Rearme obligado

Fue una oleada letal que dejó a la escuadra de Perasovic sumida en una parálisis mortal. Sin respuesta alguna, entregada a la superioridad de los rusos y obligada a un rearme inmediato de cara al segundo asalto de este jueves. El Baskonia tuvo fe y le acompañó el baloncesto durante los dos primeros cuartos. Una vez descorchado el recital de Sergio Rodríguez, la segunda parte se convirtió en una tortura, una sesión de impotencia continua que no parecía terminar nunca. El plantel ruso coloca el 1-0 en la serie, pero también transmite una mensaje claro de poderío y de capacidad destructiva del que debe tomar nota el Kirolbet.

Plantar cara al CSKA obliga siempre a cruzar los dedos para que el muro de resistencia no se agriete durante un vendaval continuo. Se puede ser valiente o conservador, pero siempre hay varios momentos a lo largo de un encuentro contra los rusos en los que el rival se asoma al abismo y debe evitar la caída como sea. El Baskonia lo sabe bien y también asume que, en los play off la agresividad de los grandes favoritos se agiganta. El criterio arbitral en los contactos puede ser una cuestión capital ante la diferencia de plantillas en materia de excelencia en el talento y de capacidad muscular, pero para nada sirve de atenuante frente al recital ruso de este martes.

Es una carga que debe sobrellevar el Baskonia, que cerró el primer cuarto con un 23-24 a favor pero también con hasta tres jugadores -Vildoza, Huertas y Garino- que acumulaban dos faltas personales cada uno. Era el peaje de intentar ponerse al nivel de fiereza del CSKA, incisivo de inicio con Higgins y Clyburn y apoyado en la genialidad de trazo fino de Sergio Rodríguez. Ante semejantes recursos, el Kirobet puso la decisión del timonel argentino, el cargo de minero de Shields, la gran dinamo azulgrana en el duelo inaugural de la serie, y la fe de un grupo conjurado.

Resistencia y caída

No tardó demasiado Huertas en cargarse con la tercera falta, castigado por la irrupción de De Colo. El francés devolvió la ventaja a su equipo con cinco puntos consecutivos (30-26, minuto 12), pero los azulgranas mantenían en rumbo fijo con un Shields destajista y un par de triples de Garino y Hilliard. El Baskonia amasaba con empeño y sacrificio un parcial de 4-12 (34-38, minuto 18), pero el CSKA se recuperaba de manera fulminante con un par de trazos magistrales del Chacho. Caía la tercera personal de Garino y el insular iniciaba su primera gran obra de estos play off. El duelo alcanzaba el descanso con un 44-40. El Baskonia se notaba magullado y condicionado de nuevo por la acumulación de faltas de algunos de sus jugadores, pero no encontró paraguas que le cobijara del aguacero de los minutos siguientes. Shields abrió el tercer cuarto con un triples y Sergio Rodríguez dobló la apuesta con dos saetas desde más allá de 6,75. A partir de ahí, el partido fue de su propiedad exclusiva. Shields se quedó como único hombre capaz de responder la iniciativa del insular, que activó entonces su talento generador. Un servicio interior para Hunter, un par de triples servidos a Kurbanov y Clyburn. El apogeo del CSKA y de su base barbado llegaba alcanzaba su apogeo (66-49, minuto 27). El posterior triple de Hilliard quedó en un tímido amago de reacción ante otra terminante llamada al orden del CSKA. El primer enfrentamiento de la serie tenía dueño mientras el Baskonia se perdía en la impotencia.