El Buesa Arena vibra con el Baskonia. /Jesús Andrade

El Buesa Arena vibra con el Baskonia. / Jesús Andrade

Baskonia-Unicaja

Una caldera de nueva generación

Triunfó la música. 15.501 gargantas engalanan el partido y se desgañitan durante los conciertos de Ana Mena y Juan Magán

Iván Benito
IVÁN BENITO

El Buesa Arena asistió ayer a una de sus grandes noches. La innovadora propuesta del club aglutinando baloncesto, música en directo y demás espectáculos en el mismo evento supuso un éxito rotundo como experiencia de partido. Por el pabellón de Betoño se dejaron ver los más asiduos azulgranas junto a numerosas familias al completo que generaron la sensación de conformar una caldera de nueva generación.

Con pancartas que no reclamaban camisetas, sino mensajes de ánimo a los artistas invitados, y un grito ensordecedor con los cantantes como mínimo del mismo volumen que con cada triple. El ambiente ideal para que las fotos y vídeos quedaran impecables en redes sociales. Nuevos tiempos. Con un colorido espléndido gracias a las más de quince mil pulseras 'led' distribuidas y controladas por radiofrecuencia que se iluminaban de azul y grana durante el choque y variaban los tonos durante los conciertos. Dando colorido a la actuación de Ana Mena, vestida al completo de blanco, como su grupo de baile y con una puesta en escena que hizo las delicias de los presentes.

Pocos, alrededor de dos mil, se marcharon del Buesa al finalizar el choque. Dj Canyn amenizó los 45 minutos de espera para el montaje de un escenario en el centro de la pista que a la malagueña no le sirvió de mucho. Desde la primera canción se adueñó de una pista huérfana de jugadores. De menos a más, mejorando la entonación en función de las canciones más modernas, con un primer cénit con 'A un paso de la luna' y 'Música Ligera' y un correcto final con 'Se iluminaba' y ' A las 12'.

Final sin despedida

Ana Mena se llevó una camiseta del Baskonia y la ovación atronadora de todo el público. Los más jóvenes, con mayoría femenina, asaltaron pasillos interiores e incluso la tribuna de periodistas, buscando estar más cerca de su ídola. Para ellos supuso una noche inolvidable. La actuación de Juan Magán, de otros tres cuartos de hora, tampoco desentonó el día de su 44 cumpleaños. Dejó un exquisito aperitivo al descanso con sus temas 'Usted' y 'Ella no sigue modas', el single que le llevó a la fama mundial en 2011. Luego más tarde, ya con su mesa de mezclas, brilló menos. Dejó un poco de lado el micrófono para 'pinchar' las numerosas colaboraciones que ha realizado a lo largo de su longeva carrera. 'Chimbala', 'Verano Azul', 'Angelito sin Alas', junto a sus clásicos 'Mal de Amores', 'Bailando por ahí' y 'Se vuelve loca', retrotrayendo al Buesa diez años atrás al ambiente de la 'Cool'.

Aunque otros tantos miles ya habían desfilado por el Portal de Zurbano. El rey del electrolatino, para que no bajaran los decibelios, optó por acercarse a las primeras filas a sacarse fotos y firmar autógrafos dejando un final desangelado. Sin despedida y únicamente 'Ella no sigue modas' de fondo sobre las 23.15 horas. En total, cuatro horas y media de 'show'. Con largas colas desde antes de las 18:00 horas y algo de descoordinación inicial ya que el evento arrancó más tarde de lo esperado. Los saltos con la bici de Javier Alonso, la batucada, las bailarinas y el espectáculo acrobático, con cuatro profesionales colgados del techo del Buesa durante la presentación de equipos pusieron su granito de arena a una fiesta completa en la que triunfaron el Baskonia y la música.

Quinto lleno del Buesa Arena en diez años desde la remodelación

El Buesa Arena respondió en masa al llamamiento del Baskonia para convertir el estreno liguero en un día grande. A mediodía, el club colgaba el cartel de no hay billetes para un partido al que acudieron 15.501 espectadores, según cifras oficiales. Es el quinto lleno desde la gran remodelación a la que se sometió el recinto de Zurbano hace ahora una década, el cuarto en un partido de liga regular. Tuvieron que pasar casi cuatro años, Final Four aparte. Fue el 30 de diciembre contra el Real Madrid, cuando 15.544 fieles acudieron a la cita. Desde entonces, los rigores de la pandemia han impedido que el coliseo azulgrana luzca mejor aspecto, como en su reinauguración del 9 de abril de 2012 (15.504) o el 3 de enero de 2016 (15.544), ambos ante los blancos. También en la final de la ACb de 2018, cuando el tercer partido se alcanzaron los 15.512 espectadores.

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