Baldwin pelea la posesión en la derrota azulgrana de la ida.

Decoro obligado en el presunto cierre

El Baskonia debe a su afición una victoria de retrogusto dulce para abrochar una temporada amarga en el frente continental

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

Salvo sorpresa enorme, inesperada y agradable, el calendario fija hoy la noche de los cristales rotos. Deportivamente hablando, claro está, nada de bárbaros episodios contra la humanidad. Y como la despedida más decorosa posible y el cierre correspondiente bien sabría que los vidrios los pagase el último de la fila (Zalgiris) en su visita al F

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