Dusko Ivanovic imparte las últimas instrucciones antes del inicio del duelo liguero contra el Obradoiro disputado en el Buesa Arena. / Igor Martín

Dusko Ivanovic, el timonel para una travesía incierta

El Baskonia madura la continuidad del montenegrino más allá del presente curso de cara al tiempo de dificultades que se abrirá tras la crisis del coronavirus

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El balón está quieto, la cancha de entrenamiento se encuentra clausurada y el calendario de lo que resta de temporada es una página sin detalles definidos. El Baskonia, como otros tantos clubes, no sabe cuándo volverá la rutina de la competición ni la cadencia del ganar o el perder. La máquina permanece parada y silenciosa, aunque en el seno de la entidad azulgrana comienzan a sopesarse escenarios con vistas a un futuro que garantiza complicaciones de toda índole. Toca planificar el curso venidero, aunque el presente aún no esté cerrado, y hay un capítulo clave como es el puesto de entrenador. Según ha podido confirmar este periódico, el club vitoriano madura la opción de que Dusko Ivanovic permanezca durante el curso venidero al frente de la nave que retomó a finales del pasado diciembre tras consumarse el despido de Velimir Perasovic. De concretarse un acuerdo,sería la reposición de un clásico. Ni el mercado de entrenadores ni la coyuntura de complicaciones que se avecina dan para experimentos aventurados. Pocos ha afrontado la institución azulgrana en su banquillo a lo largo de la historia reciente y tampoco los tiempos que marca el coronavirus van a darle pie a demasiadas piruetas.

Llegan curvas pronunciadas con la crisis que ya está levantando el Covid-19 y el Baskonia tiene claro que necesita de un timonel que entienda a la primera sus necesidades y su filosofía. Alguien cuyos métodos conozca y que trate de hacer más con menos. Toca conservar en lo posible lo bueno y, en este sentido, Dusko Ivanovic es un aval fiable a ojos del club. Por otro lado, todo indica que el preparador montenegrino no tendría problema en proseguir su carrera en la capital alavesa. Al fin y al cabo, hay lazos emocionales con un baskonismo que, en líneas generales, aprecia su trabajo y lo mantiene como una figura clave de la modernidad azulgrana. Además, seguir en el Baskonia también supondría mantenerse en primera línea de la Euroliga.

Aquel aterrizaje navideño de Dusko Ivanovic con tintes de recuperación de las viejas esencias guardaba entonces cierto propósito de continuidad. El preparador montenegrino abrió su tercera etapa en el banquillo baskonista con un contrato que, según hizo público el club de Zurbano, no pasaba del próximo 30 de junio. Más allá de las cláusulas de prórroga que puedan constar en el compromiso firmado en su momento, la apuesta guarda raíces más profundas. Tiene más que ver con la garantía de esfuerzo y seriedad que asegura el balcánico que con los resultados inmediatos. En este ultimo punto, la presente temporada sigue en suspenso y también pospone cualquier valoración sobre el alcance del 'efecto Ivanovic'. Desde su llegada, el Kirolbet arroja un saldo de resultados más bien tibio; 6 victorias y 7 derrotas en la Euroliga y un 5 triunfos y 4 tropiezos en la Liga ACB. Pinchazo a la hora de alcanzar la Copa del Rey, pero con las opciones de subirse a los play off aún abiertas en las dos competiciones antes de que el coronavirus parara en seco el reloj.

Volver a empezar

El desenlace del resto de campaña es una incógnita. Importa en el seno del Baskonia poner una rúbrica a la actual campaña pero no más que la necesidad de prepararse para lo que vendrá después. Supeditado por completo a la evolución de la pandemia desatada por el coronavirus, el club vitoriano sí tiene una cosa clara; la realidad deportiva y económica va a ser mucho más compleja y dura cuando se vuelva a alzar el telón del deporte profesional.

La resaca del Covid-19 dejará en en baloncesto una huella similar a la que dejará impresa en el resto de la sociedad; recortes, caídas de presupuestos, decisiones dolorosas para los trabajadores y un mercado más escaso. Dusko Ivanovic se mantiene fiel a la política de cero excusas y sigue manteniendo esa ambición que le permite pasar por alto las limitaciones. Dos buenas guías para afrontar un porvenir repleto de obstáculos y que también encajan a la perfección con el decálogo de la casa azulgrana.