El Baskonia, a la espera de un ala-pívot con el que poder cerrar la plantilla

Shengelia junto a Brooks, dos de los mejores 'cuatro' de Europa./Rafa Gutiérrez
Shengelia junto a Brooks, dos de los mejores 'cuatro' de Europa. / Rafa Gutiérrez

El Kirolbet necesita un último refuerzo para la línea interior si quiere poder aspirar a todo la próxima temporada

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

El Baskonia afronta una campaña que será diferente a cualquier otra en su historia. Con la Final Four del Buesa en el horizonte, la exigencia sobre una plantilla competitiva al más alto nivel lleva presente todo el verano. Al contrario que otros cursos, la reconstrucción parecía más sencilla, dado que no se había demolido el edificio de la temporada pasada.

Solo la inesperada marcha al Anadolu Efes de Rodrigue Beaubois, que había terminado contrato, despistó de lo que debía ser un proceso de fortalecimiento de un grupo que logró generar un gran ambiente en el vestuario como cimiento de su rendimiento deportivo.

Después llegó el cambio de cromos de Shavon Shields y Janis Timma. En realidad, el americano con pasaporte danés no juega en la posición del letón, por lo que el movimiento, anunciado el mismo día, no fue tanto una permuta como una casualidad. Al tirador rubio se le envió al Olympiacos en un acuerdo por el que cumplirá los dos años que le restaban de contrato en Vitoria y recibiendo el mismo sueldo. Hay quien lo interpretó como un intento de liberar masa salarial para nuevas incorporaciones.

Con la llegada de Darrun Hilliard, él sí estará en las bandas junto a Patricio Garino, el equilibrio necesario en un plantel marcado por la polivalencia de sus piezas parecía alcanzado. El de Pensilvania no es un tirador puro como Timma. Destaca por lo bien que lee el juego y lo mismo se enreda en requiebros para lograr el medio metro que le permita ejecutar su buen tiro de cuatro-cinco metros, que penetra y rompe el aro cuando ve el carril despejado. Tampoco tira mal desde el arco y es de suponer que es algo que se le exigirá y que deberá mejorar en Vitoria.

Pero con la cesión del gigante Yousoupha Fall al Estrasburgo, el plantel interior vuelve a necesitar un refuerzo. El de Dakar, el primer fichaje de este año, no está listo para la Euroliga. Tiene cuatro años de contrato y su aportación deberá llegar en otro tiempo. Además, con él el Kirolbet habría sido el conjunto más alto, por bastante, de la Euroliga, pero quizá habría sido demasiado grande.

Calidad contrastada

Así que en algún rincón del zoco se encuentra esa joya que cierre la plantilla. Con el Baskonia nunca se sabe y podría estar a la vista de todos, ser uno de los hombres de los que tanto se ha halado en los mentideros estivales, o si podría tratarse de un tapado. Aunque con lo que está en liza, la histórica oportunidad de disputar una Final Four como local, la apuesta se escora hacia la calidad contrastada. El pozo de los contratos duales de la NBA es un caladero en el que el Kirolbet tiene plantadas sus redes. ¿Hace falta poner nombres?

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