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La Euroliga quiere que el Mónaco forme parte de «su familia»

«Mantenerles no debería ser un problema», dice el director ejecutivo, Marshall Glickman, que desvela que «el CSKA no volverá la próxima temporada»

Iván Benito
IVÁN BENITO

Pocos ponen en duda las altas probabilidades de que el Mónaco sea uno de los ocho equipos que juegue el play off. Una condición que ya alcanzaron la temporada pasada y que les volvería a servir para garantizarse una nueva invitación para la próxima edición de la Euroliga. Pero por si sucede algún traspié o imprevisto en una clasificación tan igualada, el conjunto del Principado cuenta con el respaldo de la nueva junta directiva de la competición. «Decir que la plaza ya está 'garantizada' no es técnicamente cierto. Pero lo diré de esta manera: queremos que sigan evolucionando en la Euroliga», dijo el director ejecutivo, Marshall, que el martes estuvo presente en el palco de la Salle Gaston Medicine.

El sucesor de Jordi Bertomeu junto a Dejan Bodiroga fue más allá en unas declaraciones recogidas en el diario L'Equipe. «Hay 13 licencias permanentes (Baskonia, Real Madrid, Barcelona, Milán, Olympiacos, Panathinaikos, Efes, Fenerbahce, Maccabi, Asvel, Bayern, Zalgiris y CSKA). Uno de estos accionistas, el CSKA de Moscú, está suspendido debido a la guerra en Ucrania. Teniendo en cuenta que nadie sabe lo que está pasando en términos geopolíticos, el CSKA no volverá la próxima temporada y mantener al Mónaco no debería ser un problema», valoró. Una decisión que deberán ratificarla unos propietarios entre los que, como desveló Josean Querejeta en una entrevista con este periódico, hay más disparidad de opiniones que nunca.

Glickman sí reconoció que una vez que regrese el CSKA, «será más complicado» garantizarle el puesto al actual equipo de Mike James, al que no quiere cerrarle la puerta ni con un mal final de temporada. «Lo más sencillo sería clasificarse por sus resultados deportivos. Pero seamos claros: queremos al Mónaco. Queremos que forme parte de la familia, y somos muy optimistas de que pronto lo estará». Por ello, apremió al propietario del club Aleksej Fedoricsev a «construir un nuevo pabellón con la capacidad requerida», lo que, cómo ha ocurrido con Asvel y Bayern, podría ser un pasaporte para lograr la licencia A.