La Euroliga se rinde a la espectacular actuación de Poirier en Moscú

Vincent Poirier durante el partido frente al CSKA este jueves en Moscú. /Yuri Kochetkov
Vincent Poirier durante el partido frente al CSKA este jueves en Moscú. / Yuri Kochetkov

El francés es elegido como MVP de la jornada gracias a sus 32 créditos de valoración y su récord de rebotes en un curso

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

Lleva dos años apuntando calidad y progresión continua. Dicen que su ansia por aprender y mejorar es la mejor de sus virtudes. El pasado jueves, en un partido del máximo nivel, cuando perder era casi como decir adiós a la temporada continental, Vincent Poirier emergió como un coloso entre las dos zonas del Megasport Arena.

Aprovechando la finta de Perasovic al dejarlo en el banco y emparejar a Voigtmann con Hunter de inicio, el galo se mostró muy superior a Hines, que nunca lo pone fácil, fue un cuchillo ofensivo en la primera mitad y un martillo defensivo en la segunda.

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Además, controló las faltas. La tercera, justo antes del descanso, al quedarse atrapado en el torbellino que generó Vildoza en una loca penetración por apurar el crono, le obligó a parar un rato en el tercer cuarto. Luego regresó para cerrar la victoria a base de rebotes. Hasta 15, para establecer un nuevo récord de 263 a lo largo de una misma temporada. Y le quedan por lo menos dos partidos más.

Sus 32 créditos de valoración, con 14 puntos sin fallo (6 de 6 en tiros de dos; más dos libres de dos intentos), a los que hay que añadir cuatro recuperaciones (y cuatro pérdidas), un tapón y tres faltas recibidas. Imperial. La mejor valoración de un baskonista en un play off desde 2005.

Ulanovas, desatado

Otro que brilló de manera especial en la segunda jornada del play off fue el lituano Edgaras Ulanovas. Máximo anotador de la ronda, con 20 puntos, el alero de Kaunas realizó su habitual contención defensiva contra un duro rival como Luigi Datome y sacó fuerzas para ser el arpón ofensivo que tumbó por la mínima al Fenerbahce, en Estambul.

Sólo marró un tiro de diez intentos, añadió 7 rebotes a su colección y dos asistencias. 29 de valoración para la victoria de los de Jasikevicius, que habrían perdido si Marko Guduric no pisa la línea de fondo en el rectificado para clavar el triple con el que Obradovic sellaba una remontada de 15 puntos en el último cuarto. Llegó hasta el 80 iguales, desde un 58-73 a falta de 10 minutos. No fue suficiente.

Las defensas se muestran determinantes en la apasionante serie que ahora viaja a Kaunas. Los del báltico se quedaron en 43 puntos en el duelo inaugural. En el segundo, al descanso llevaban 47 tantos gracias a Ulanovas. En el cuarto definitivo, pese a ganar, hicieron nueve.