Otra final entre el Barça y el Madrid

Conde señala la segunda técnica a Vidorreta, por la que es expulsado, por protestar de rodillas una falta dudosa que decidió el encuentro. /Emilio Cobos
Conde señala la segunda técnica a Vidorreta, por la que es expulsado, por protestar de rodillas una falta dudosa que decidió el encuentro. / Emilio Cobos

La Copa, un torneo de sorpresas, rozó este sábado el milagro en la remontada del Tenerife, pero el título se lo jugarán, esta tarde, los dos de siempre

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍAMadrid

Dicen, con razón, que en la Copa se dan frecuentes sorpresas. Por eso el formato gusta tanto. Lo que hizo este sábado el Tenerife de Txus Vidorreta rozó el milagro. Se colocaron a dos puntos -a veinte segundos del final- tras ir perdiendo por 19 (80-61) en el ecuador del cuarto definitivo.

No fueron dos exactamente, porque la canasta que daba el punto 85 a los canarios nunca subió al marcador. Brussino robó el balón a Ribas en el saque de fondo del Barcelona y Abromaitis se disponía a machar el aro cuando sonó el silbato. Falta del argentino. Bronca en el WiZink Center, con las gradas llenas de tinerfeños.

92 Barcelona

Heurtel (11), Ribas (14), Claver (7), Singleton (2) y Tomic (4) -cinco inicial-; Seraphin (10), Pangos (12), Hanga (11), Oriola (9) y Kuric (12)

86 Tenerife

San Miguel (6), White (3), Beirán (2), Abromaitis (24) y Iverson (13) -cinco inicial-; Staiger (6), Richotti (3), Niang, Brussino (3), Bassas (13), Saiz (8) y Gillet (5)

Parciales:
17-5, 24-14 (41-29, al descanso), 31-23 (72-52) y 20-34
Árbitros:
Pérez Pizarrro, Conde y Peruga

Tan cerca debió ver el prodigio el entrenador bilbaíno que, de rodillas en el suelo y con las manos juntas, como un niño que espera la comunión, imploró a los colegiados: «Por favor, por favor». Conde, que no entendió el gesto, le señaló técnica -la segunda en el partido- y el preparador enfiló el camino del vestuario. Seguido fue su plantilla.

Con los tres tiros libres que tenía el veterano escolta barcelonés -siete arriba para los condales-, la contienda estaba terminada. El Barcelona optará esta tarde (19.30 horas) a revalidar el título logrado el año pasado en Gran Canaria.

Se quedó sin premio el conjunto amarillo, pero llegó a soñar con los 24 puntos de Abromaitis (14 en los últimos 10 minutos). «Hemos hecho el bobo», reconoció Ribas al final del encuentro. El Barça, que había sido un rodillo, casi gripa al perder la concentración y prestarle más atención a la final que al partido que aún no había acabado.

Campazzo y Todorovic

Los de Svetislav Pesic se medirán en la final -qué sorpresa- al Real Madrid, campeón de cuatro de las últimas Copas. Pablo Laso, que tiene una de las plantillas con mayor potencial ofensivo, ganó el partido desde la defensa. Habían aprendido la lección de los 50 créditos de valoración de Nicolás Laprovittola en los cuartos del final contra el Baskonia.

93 Real Madrid

Campazzo (16), Causeur (2), Deck (11), Randolph (15) y Ayón (16) -quinteto titular-, Rudy Fernández (3), Carroll (5), Tavares (4), Llul (8), Taylor (8) y Reyes (5).

81 Joventut

Laprovittola (14), Ventura (12), López-Aróstegui (4), Harangody (13) y Todorovic (14) -quinteto titular- Dimitrijevic (4), Morgan (20), Delía, Nogués y Mathias.

Parciales:
26-18, 22-20 (48-38 al descanso), 23-14 y 22-29.
Árbitros:
Hierrezuelo, Jiménez y Calatrava.

Causeur y Taylor eran dos hombres con una misión. Secar al chico de las zapatillas doradas. Como eso sería otro milagro, cumplieron limitando la anotación del base argentino (14 puntos y 10 de valoración), que se conformó con asistir y marcar el ritmo de un encuentro en el que los catalanes solo fueron por delante de manera testimonial, 10-11, al comienzo. Ya tras el tercer cuarto (71-52) no hubo duelo.

Más allá de la excelencia técnica y táctica de un encuentro para el disfrute del entendido, lo más entretenido estuvo en el pique entre Campazzo y Todorovic. El montenegrino, más fuerte, castigó al base argentino, que tiró de picardía para igualar los golpes. Y como de argentinos iba la noche, Gabriel Deck, en otro paso adelante del joven alero, se destapó como anotador para abrir la puerta de la final al favorito.