La Final Four de Vitoria está servida

Darrun Hilliard se ve rodeado Por Kyle Hines, Corey Higgins y Will Clyburn, tres pilares del CSKA./IGOR MARTÍN
Darrun Hilliard se ve rodeado Por Kyle Hines, Corey Higgins y Will Clyburn, tres pilares del CSKA. / IGOR MARTÍN

El Anadolu Efes se suma a Fenerbahce, Real Madrid y CSKA para el cónclave del Buesa Arena por el título de la Euroliga

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Tres son los caminos que convergen en la Final Four que tendrá lugar en Vitoria entre los días 17 y 19. Son los que parten desde Madrid, Estambul y Moscú, los mismos que recorrerán el Anadolu Efes y el Fenerbahce, el Real Madrid y el CSKA hasta las puertas del Buesa Arena, donde se celebrará el gran cónclave del baloncesto europeo. El coliseo azulgrana, como escenario de las batallas finales por el título de la Euroliga 2018-19. El cuadro quedó completo ayer después de que la escuadra de Ataman resolviera a su favor el quinto y último duelo de la serie contra el Barcelona. Cuadran las dos semifinales que se disputarán en la jornada del viernes, 17. Habrá derbi otomano entre el Anadolu Efes y el Fenerbahce. Cruzarán armas el CSKA y el Real Madrid en el siguiente choque por un puesto en la final.

Atrás quedan treinta jornadas de fase regular y unas trepidantes series de play off. El formato inaugurado hace tres temporadas mantiene su atractivo, pero también evita sorpresas. En la ronda de cuartos, el Baskonia y el Zalgiris encarnaban el espíritu de la clase media dispuesta a codearse con los gigantes europeos, aquellos dotados con mayor potencial económico o los que, como el Panathinaikos, conservan el aura de un historial brillante. Resuelta la criba al mejor de cinco encuentros, se citan en Vitoria los cuatro equipos que partían con ventaja de campo. En la Final Four se reunirá buena parte de los equipos que copan el 'ranking' de presupuestos de la primera competición continental. El Real Madrid, con 42 millones de euros, defenderá el título logrado la pasada temporada en Estambul. La era dorada de la sección de baloncesto merengue se mantiene sin síntomas aparentes de fatiga. Pablo Laso luchará por su tercer entorchado continental como técnico del Real Madrid en la ciudad que lo vio nacer y que lo ha mantenido siempre como un referente baloncestístico de primer orden.

Laso, casi infalible

El preparador vitoriano ha logrado dirigir al Real Madrid a seis de las siete últimas ediciones de la Final Four. Coincidirá en semifinales con otro clásico; el CSKA. Con su presupuesto de 36 millones de euros, el equipo moscovita dejó atrás al Baskonia en cuartos para entrar en su decimosexta Final Four en los últimos diecisiete años. Semejante asiduidad 'solo' se ha visto gratificada con tres títulos de la Euroliga (2016, 2008, 2006). A ojos de quienes invierten en el CSKA, se trata de una cosecha que debe alimentarse ya con más entorchados. Dimitris Itoudis sumó uno en la edición de hace tres años en Estambul, pero se le exige una nueva muesca.

El azar del formato depara una semifinal a la turca. El Fenerbahce, sustentado con 30 millones de presupuesto, certifica cinco presencias consecutivas en la Final Four de la mano de un Zeljko Obradovic experto en todo lo que tenga que ver con ganar y que convirtió en campeón a su equipo en la edición de Estambul 2017.

En principio, el Fenerbahce será el equipo que más aficionados arrastre hasta las gradas del Buesa, aunque es también posible que el Anadolu Efes (18 millones de presupuesto) traiga un contingente importante de seguidores. La ocasión lo merece. La escuadra cervecera ve bendecidas sus altas inversiones con un pasaje para la Final Four, un territorio que no pisaba desde Salónica 2000 de la era FIBA. Larkin y Micic se han convertido en los principales escuderos de Ergin Ataman, el técnico que dirigió al Efes en aquella lejana edición en la ciudad griega y que ahora ha devuelto el pulso ganador a un equipo que parecía maldito.

La huelga en Loiu podría afectar a los desplazamientos

La huelga en el servicio de fingers –pasarelas que permiten embarcar en los aviones– avanza hacia su tercera semana en Bilbao y provoca retrasos en la entrada y salida de aviones. El Gobierno vasco ve con preocupación la situación, que podría afectar a los cerca de 20.000 visitantes que se prevén en la F4 de Vitoria, buena parte vía Loiu.