Joan Peñarroya y Félix Fernández, juntos el día de la presentación del técnico. / blanca castillo

Baskonia

Un jeroglífico para reanimar la amenaza exterior sin Fontecchio

Las escasas opciones contrastadas al alcance del Baskonia marcan su trabajo de reposición después de que el italiano comunicara su salida el pasado viernes

Iván Benito
IVÁN BENITO

Los planes estivales del Baskonia siempre están sujetos a variaciones que este verano están alcanzado extremos insospechados. Wade Baldwin y Rolands Smits fueron los primeros en caerse del boceto inicial en el que Petr Cornelie tampoco llegará para sustituir a Alec Peters y que no registra avances en la deseada ampliación de contrato de Rokas Giedraitis.

Cuando la dirección deportiva azulgrana pensaba que el lituano volvería ser protagonista de la confección de la plantilla, el pasado viernes, según ha podido saber este periódico, los agentes de Simone Fontecchio comunicaban al club la irrechazable oferta de 6,25 millones de dólares por dos temporadas para recalar en los Utah Jazz. Un movimiento que ha pillado a contrapié a las oficinas del Buesa Arena, que con el paso de los días confió en la idea de que la llamada de la NBA no se produciría hasta al menos el próximo año y que ahora ha generado un jeroglífico deportivo difícil de resolver.

La cantidad cercana al millón de euros que las arcas vitorianas recibirán por la venta del de Pescara equilibra el presupuesto pero no supone una compensación suficiente como para optar a los jugadores más contrastados. De hecho, las dos opciones que tanteadas estos días para reanimar su amenaza exterior parecen operaciones complicadas de llevar a cabo a nivel financiero. La principal se trata del lituano Ignas Brazdeikis (Kaunas, 1999). Exterior de 1,98 metros, muy físico, alero pero también con capacidad para desenvolverse como escolta, con potencia para penetrar y fiable en el tiro.

Limitaciones económicas

El Baskonia trató de iniciar las negociaciones para la incorporación del que ha formado parte del plantel de los Orlando Magic en la última campaña, pero se ha topado con dos impedimentos. La idea del jugador es agotar sus opciones de seguir en la NBA, dónde no acaba de asentarse tras ser escogido en el puesto 47 del draft de 2019 por los Kings y haber pasado por tres franquicias en otras tantas temporadas. Además, el club conoció que las pretensiones económicas del que fuera una revelación en la liga universitaria, con promedios de 14,8 puntos y 5,3 rebotes por partido, son inalcanzables en estos momentos de mercado. Misma circunstancia con la que también se ha encontrado el Zalgiris, que ansía incorporar a su paisano y parece dispuesto a hacer una oferta superior como en el caso de Smits.

En un ejercicio paralelo, el club vitoriano también ha entrado en la puja por los servicios del base Darius Thompson, uno de los nombres calientes del mercado de fichajes. Se trata de un timonel de 27 años y 1,93 metros de altura, que llama a las puertas de la Euroliga tras su considerable rendimiento la temporada pasada con el Lokomotiv Kuban, donde promedió promedió 13,2 puntos, 3 rebotes y 5,8 asistencias en la Eurocup hasta la expulsión del conjunto ruso. El estadounidense nacido en Murfreesboro, Tennessee, jugó antes en los Países Bajos y dos temporadas en el Brindisi italiano, país que le permite jugar como comunitario al contraer matrimonio con una ciudadana transalpina.

Según las fuentes consultadas por este periódico, la operación no es sencilla de realizar debido a que Thompson no es libre para negociar. El base tiene una temporada más de contrato con el conjunto de Krasnodar, que por el momento se muestra imperturbable a la hora de acordar su rescisión. El jugador desea dar el salto a la Euroliga, y, además del Baskonia, el Zalgiris y otro contendiente europeo están interesados en hacerse con sus servicios. Una puja que encarecerá su posible fichaje y que rebaja el optimismo del club, condicionado por el pago de la rescisión que ya le ha supuesto renunciar a la llegada de Ziga Samar, que en los próximos días se comprometerá con el Alba Berlín.

Además, el club mantiene su idea inicial de prescindir de Marinkovic, cuya salida no se concretará hasta que encuentre un nuevo destino. Su baja supondría la una segunda vacante en la línea exterior además de necesitar otro base. Todo ello con el reducido margen de maniobra que supone el tener ya ocupadas las dos plazas de extracomunitarios con las llegadas de Markus Howard para el puesto de base y Daulton Hommes para el de ala-pívot. Un jeroglífico casi imposible de resolver con prontitud y que también afectará en la tarea de cerrar el juego interior en un esquema que requiere un cuarto cupo de formación para las convocatorias de la ACB.

El Valencia gana la partida por Radebaugh

Jonah Radebaugh es desde ayer nuevo jugador del Valencia Basket. El estadounidense con pasaporte montenegrino firma para las próximas dos temporadas con el cuadro taronja, que de esta forma aparta al Baskonia de una de las opciones que barajaba para el perímetro. El exterior, que puede jugar de base y de escolta, jugó las dos últimas temporadas en el Ludwigsburg alemán. Fichó por el Tenerife en primavera, incluyendo una cláusula de salida de 60.000 euros abonada por el club levantino. Es su tercer fichaje tras Chris Jones y James Webb III.