Bienvenida la plenitud

Bienvenida la plenitud

El Baskonia recupera su perfil más enérgico, lo adereza con un soberbio acierto ofensivo y termina por desarbolar al Maccabi

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Parecía que la consigna era resistir. Al menos, era la sensación que transmitía Velimir Perasovic a través de su palabras. La clave era aguantar en lo posible a un Maccabi que llegaba al Buesa Arena como una locomotora después de encadenar cuatro victorias continentales. Al final, el Baskonia hizo mucho más que parapetarse en lo más hondo de la trinchera.

Tal y como se empleó el cuadro vitoriano durante la noche de ayer, así da gusto sobrevivir. El Kirolbet se hizo fuerte en su cancha para recuperar su perfil más enérgico y arrollar a un equipo que estaba dispuesto a continuar su progresión hacia los puestos de play off. Consciente del error cometido la semana pasada al caer en la cancha del Darussafaka, el conjunto vitoriano redactó una rectificación tajante. Avasalló al equipo macabeo, al que no le dio opción de respiro durante casi ningún momento del partido. Sumó un triunfo que le permite reajustar el rumbo en una carrera por alcanzar los cuartos de final todavía larga y lo hizo frente a un rival directo. Cercenó de cuajo la dimámica positiva de los hombres dirigidos por Ioannis Sfairopoulos para rematar un triunfo revitalizante.

90 Kirolbet Baskonia

Vildoza (16), Janning (5), Shields (13), Voigtmann (20) y Poirier (7) -cinco inicial-, González (-), Huertas (4), Diop (8), Jones (5) y Hilliard (19).

73 Maccabi Fox Tel Aviv

Wilbekin (19), Pargo (8), Caloiaro (5), O'Bryant (15) y Black (10) -cinco inicial-, Ray (2), Roll (2), Avdija (6), Tyus (2), Di Bartolomeo (-), Cohen (4) y Zoosman (-).

Árbitros
Luigi Lamonica (Italia), Ilija Belosevic (Serbia) y Milos Koljensic (Montenegro). Eliminaron por faltas personales al visitante Ray (min. 38).
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigésima primera jornada de la Euroliga disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 10.517 espectadores.

Las fuerzas y la chispa son bienes preciosos pero volubles en esta Euroliga salvaje y maratoniana. Los recuperó el Baskonia en un duelo de nuevo clave para sus opciones continentales y puede que faltaran algunas dosis de dinamismo en las filas hebreas. El caso es que el equipo azulgrana diseñó un bloqueo casi perfecto a la hora de anular las virtudes del rival. Desde un primer momento, tuvo clara la importancia de atar en corto a torres interiores como O'Bryant o Black y avanzar en el desgaste de ases anotadores del perímetro como Wilbekin o Pargo. El Maccabi puede que disponga de más recursos, pero los azulgranas fueron directos al corazón desde el salto inicial. La energía defensiva ayudó, pero fue determinante para el despegue un ingrediente esencial en el baloncesto como es el acierto. La buena entrada anotadora de Vildoza en el duelo ayudó a redondear la noche de inspiración plena que fraguó Voigtmann, una batería atronadora desde más allá de 6,75. El acierto triple volvió a ser el gran aliado del alemán y de un Hilliard reconciliado con la puntería lejana, pero también más resolutivo en sus penetraciones.

Más robusto

El Baskonia volvió a ser una maquinaria bien engrasada, capaz de funcionar al unísono, agradecido por contar con una rotación más en la persona de un Jones vehemente hasta el exceso, pero que ayuda a tapar grietas por las que hace nada entraba la fatiga y la saturación. Un conjunto azulgrana más robusto y explosivo gracias a la amenaza de un Shields protagonista o la seriedad defensiva de Poirier, más fresco y eficiente a la hora de levantar muros bajo el aro propio.

El primer cuarto dejó clara la pretensión de los azulgrana de no coger prisioneros. El equilibrio defensivo fue de la mano con la multiplicación de amenazas en ataque con Vildoza, Voigtmann, Hilliard y Shields en su versión estelar. El 28-16 tras diez minutos disputados retrataba a un Baskonia firme y dinámico, dos características que no decayeron durante el segundo cuarto. Tras alcanzar una ventaja de 43-24 en el minuto 14, el Maccabi trató de entrar en calor de la mano del acierto triple de O'Bryant y Wilbekin. Pargo se sumó a la recuperación, pero los azulgranas eran perfectamente capaces de igualar cualquier apuesta, con Voigtmann y Hilliard como grandes espadas. Los macabeos recuperaron cierto terreno con un 54-41 al descanso, pero el Baskonia volvió a mostrar su lado más autoritario con un parcial de 13-4 (67-46, minuto 25). El Maccabi apenas se sostenía en pie mientras los vitorianos remataban un triunfo que les permitió recuperar el impulso en el frente continental a la espera de la próxima final de cada día en una fase regular que aún esconde unas cuantas trampas.