Un primer monólogo incontestable

Matt Janning intenta proteger el balón ante la oposición de Marc Martí./Rafa Gutiérrez
Matt Janning intenta proteger el balón ante la oposición de Marc Martí. / Rafa Gutiérrez

El Baskonia abre la cuenta liguera tras borrar al Zaragoza tras el descanso desde una presión defensiva agobiante y letal

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Kirolbet Baskonia ya enseña la primera muesca de la temporada 2018-19. Nada imprevisto al tratarse del debut en casa y frente a un rival de hechuras menores como el Tecnyconta Zaragoza. A un lado quedó cualquier amago de susto para el conjunto azulgrana que completó una tarde inaugural sosegada y con algunos destellos interesantes dentro de la lógica falta de conjunción generalizada.

El cuadro vitoriano comenzó a mostrar sus recursos, alternó momentos de brillantez con otros mucho más discretos y también tiró de pizarra para sacar adelante un encuentro que, al descanso, mostraba un marcador aún incierto (41-42). Funcionó el equipo de Pedro Martínez al ralentí durante la primera parte, incomodado por un rival más que correcto y capaz de responder a cada golpe. Tras veinte primeros de igualdad, el Baskonia optó por ahogar al conjunto maño en una emboscada defensiva notable, con la hoja afilada de la presión sobre el saque de fondo como gran arma.

99 Kirolbet Baskonia

Vildoza (3), Janning (11), Shields (8), Shengelia (21) y Poirier (17) -cinco inicial-, Voigtmann (-), Huertas (-), Diop (4), Granger (8), Garino (16) y Hilliard (11).

76 Tecnyconta Zaragoza

McCalebb (8), Santana (4), Okoye (16), Radovic (11), Pradilla (2) -cinco inicial- Justiz (6), Nacho Martín (7), Barreiro (8), Berhanemeskel (8), Alocén (4) y Martí (2).

PARCIALES.
22-21, 19-19, 32-17 y 26-19.
ÁRBITROS.
Carlos Cortes, Juan de Dios Oyón, Jacobo Rial. Sin eliminados.
INCIDENCIAS.
Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 7.821 espectadores.

Se agrietó por completo el Zaragoza para dar paso al atronador monólogo azulgrana. Fue el primer gran alarde defensivo del curso, una base inmejorable para dar rienda a la efectividad de cara al aro rival hasta el cierre del encuentro. Surgió entonces el Poirier castigador, la productividad sobresaliente de Shengelia y la sensación de guerra colectiva bien encauzada. Pero conviene no dejar al margen el equilibrio de Hilliard o la progresión de Garino hacia en papel que vaya más allá de ser especialista defensivo. El argentino bien podría ser el triplista peligroso a pies juntos que ya fuera la pasada campaña Timma. Por un sueldo más modesto, claro.

Arranque en igualdad

McCalebb se encargó de anotar la primera canasta de la temporada 2018-19 en el Buesa Arena. A partir de ese momento, arrancó un intercambio continuo de lances ofensivos entre dos equipos con la tensión defensiva todavía de pretemporada. El Baskonia fluía gracias a la conexión de Vildoza con la pareja interior formada por Shengelia y Poirier y al acierto triple de Janning. Pero no había complejo alguno en las filas del Tecnyconta Zaragoza. El mismo veterano que abrió el marcador comenzó a marcar una cadencia valiente en ataque, mientras Shields se venía sorprendido por las ráfagas de Okoye. El alero de Kansas marchó al banquillo con las manos vacías y una primera lección aprendida. Tomó el testigo Garino para contener a Okoye y también para cerrar con un triple un primer cuarto marcado por la igualdad (22-21).

El Kirolbet había sido un equipo a medio gas, demasiado confiado en su acierto y descuidado atrás. El arranque del segundo capítulo sirvió para confirmar el temple de Hilliard y la iniciativa de Granger. Ambos contribuyeron a perfilar un parcial de 14-3 que parecía un primer amago de ruptura (36-26, minuto 15), con las primeras opciones claras para los azulgranas para correr a cancha abierta.

El conjunto aragonés supo rehacerse tras el tiempo muerto de Porfirio Fisac. La coincidencia en cancha de la pareja interior formada por Shengelia y Voigtmann parecía rescatar la fórmula del alemán como 'cinco', pero terminó por destapar la versión más desacertada del georgiano. El Tecnyconta recuperó el pulso triplista y supo aprovechar la desorientación local para no perder la estela del Baskonia al descanso (41-40).

El duelo había transcurrido sobre las bases de un ritmo más acorde a los intereses maños hasta que el Baskonia decidió hacer que el metrónomo saltara por los aires. Y lo logró con la defensa por delante, sustento básico sobre el que los grandes equipos se cimentan. La línea de presión azulgrana tras canasta se situó de forma estratégica de forma que la salida del balón del Tecnyconta se convirtió en una tortura. Voló entonces el Kirolbet, con un parcial de 32-17 en el tercer cuarto y la capacidad para alargar la cacería hasta bien entrada la entrega final contra un oponente por completo asfixiado.

 

Fotos

Vídeos