Lejos del top

Mikel Cuadra
MIKEL CUADRA

Tiro mucho del refranero y viendo la situación actual, con semejantes subidas del carburante y beneficios infames para los mismos, recuerdo esos que dicen: 'A río revuelto ganancia de pescadores' con los barcos amarrados o 'Ande yo caliente ríase la gente´, pero sin girasoles ni leches. Y buscaba Baskonia otra victoria ya que 'Más vale pájaro en mano...'

Malo para la vista

Pues a quien madruga dios le ayuda y en principio daba la impresión que el altísimo se ponía del lado principesco. Montiejunas y Thomas tiraban de los locales para lograr una distancia de cinco puntos entre errores compartidos y estrellas apagadas. Por las continuaciones de Costello, el acierto de Fontecchio y la entrada en escena de Enoch logramos revertir la situación en una ruleta rusa, muy propia por aquellos lares, de alternancias en el tanteador.

Las defensas junto a los desatinos eran los reyes del principado. El juego no era la alegría de la huerta, más o menos como el público asistente que seguro estaba más preocupado de su black jack nocturno que de las pedradas exteriores de los suyos. La llegada al parquet de Hall con Bacon, que puede sonar a un plato combinado, añadió intensidad y puntos al equipo de Sasa.

A los nuestros les costaba mucho más encontrar tiros de sofá a la par que las líneas de pase monegascas iban complicando los mismos. Bastantes robos compartidos, rebotes sisados en el aro ajeno y aumento del descontrol sin que nadie rompiese la banca.

Lee leía mejor que James, tantos tiros libres como yates amarrados en su puerto y aparición puntual de Wade. Las ventajas se contaban con los dedos de una mano hasta el mismo momento en el que James y Will pegaron un puñetazo en la mesa a favor de los del casino. Poco Ferrari a la carrera y como dice Neven al equipo le empezó a faltar 'freskeza'. Demasiadas sumas de uno en uno vitorianas con atasco en el 5x5. Así nos fuimos a vestuarios con 10 por debajo, las muñecas rotas y sangría bajo los aros con un baloncesto malo para la vista.

Ases en la manga

Salimos con Enoch que sumó la primera de la segunda. Seguía la empanada ofensiva donde el bote se olvidaba del pase para hacer de nuestros ataques una argamasa difícil de digerir. El rebote ofensivo, de los del otro Obradovic, sabía latín aunque tuviera mucha culpa una letra griega, Alpha. Se alejaban los de Carolina por culpa de un rebote de merengue. Neven movía su banquillo poniendo en liza a sus 'subalternos' buscando intensidad defensiva y lo que consiguió es una cornada que llegó hasta los 20 de ventaja local.

Menos mal que Granger con sus triples frenó el desaguisado para devolvernos a la vida cuando aquello olía a difunto. Jayson volvía a demostrar que su sitio no está junto al Solán de Cabras salvo que la cabeza de alguno esté como las de ellas. La llamada barrera psicológica la rompió nuestro uruguayo, y junto a un triplazo de Peters y otro de Marinkovic nos puso a 7 puntos. Mejora a la hora de compartir el balón, el imprescindible acierto lo que unido a un rebote amigo nos volvió de misa diaria.

Los minutos caían como en un reloj de arena, lentamente, quizás por el sonido de los silbatos o porque correr era de cobardes. Triple de Leo para meternos en un lío, abuso de Thomas con los que se supone son grandes defensores y nuevo arreón local gracias a su manejo por las entrañas de nuestra zona. No estábamos en el desierto pero lo cierto es que nos fuimos dando cuenta que ganar en Mónaco era un espejismo. Diallo o lo diga quien lo diga los del príncipe Alberto tienen más ases en la manga que un Baskonia de sota, caballo y rey.

Fin

Tras la derrota de ayer y salvo siete milagros, dos pandemias y cuatro guerras el Baskonia está lejos del Top8. Ayer volvimos a querer sin poder en una tarde de fiasco en bases estrella, sin los buenos aleros, con un Thomas que se bebió a sus pares y en general con un dominio local sin peros en la lengua.