Análisis del Joventut

Con el liderazgo de Tomic, cierto callo competitivo y el apoyo del público

El anfitrión de la Copa del Rey, y primer rival del Baskonia, continúa explotando sus valores de cantera y tiene una disposición económica solvente para recuperar su mejor época

Iván Benito
IVÁN BENITO

El Baskonia y el Joventut protagonizan una larga saga de enfrentamientos en la Copa del Rey en su formato moderno y coinciden en su intento de convertirse en la alternativa a Real Madrid y Barcelona. Los verdinegros, con 9, y los azulgranas, con 6, son el tercer y el cuarto equipo con más títulos coperos en sus vitrinas y los últimos en levantar el trofeo antes de que los clubes de fútbol monopolizaran el palmarés desde 2009.

La entidad del Olímpic de Badalona vive su mejor momento en la última década después de haber coqueteado con la ruina. Desde la intervención judicial con el correspondiente concurso de acreedores hasta la instauración de una economía de subsistencia. Estuvo cerca de descender a LEB Oro, hasta que entre Laprovittola y el mando de Carles Duran salvaron la temporada 17-18, en la que tomó el mando un histórico verdinegro con pasado baskonista como Juanan Morales.

La financiación privada de la familia Grifols, dueña de una multinacional farmacéutica que ha trabajado en la fabricación de la vacuna contra el covid, salvó el club con una ampliación de capital de 3,7 millones de euros y ha colocado ahora a la entidad en disposición de recuperar sus mejores tiempos. Con una plantilla competitiva que lidera desde la pintura Ante Tomic, que anotó 22 puntos al Baskonia hace dos domingos, una cantera prolífica que sigue dando frutos y una capacidad económica cada vez superior para retener a sus talentos.

Con escuderos como Andrés Feliz, Pau Ribas, Joel Parra, Elleson o el fichaje de la leyenda del baloncesto universitario Kyle Guy, disponen de una plantilla que ya el curso pasado logró poner contra las cuerdas al Barcelona en semifinales de Liga y finalizar como tercer clasificado de la ACB. Además, sufrió el batacazo de caer eliminado ante el Ratiopharm Ulm en los octavos de final de la Eurocup, su puerta de entrada al regreso a la Euroliga que ambicionan esta temporada. Además, contarán con el apoyo del público, que poco a poco, como ocurre en el Buesa Arena, comienza de nuevo a poblar las gradas.