Kotsar supera por elevación a un adversario en un partido de la Liga alemana. / E. C.

Baskonia

El Baskonia ficha a Kotsar, pívot estonio y «pieza de valor» procedente del Hamburgo

El 'cinco' báltico, que se une a Enoch y Costello, es un interior fornido de 2,11 con experiencia en la Eurocup

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

El Baskonia va reponiendo con nuevas piezas el puzle desbaratado de tantos veranos. En parte por decisiones propias, como las salidas de Jayson Granger (Venecia) y Alec Peters (Olympiacos). Pero también según circunstancias sobrevenidas, capítulo en el que cabe encuadrar las marchas de un Wade Baldwin a quien se pretendía retener (Maccabi) y Simone Fontecchio (Utah Jazz). O el revés a raqueta abierta que representó la firma de Rolands Smits por el Zalgiris, 'cuatro' polivalente desvinculado del Barça que cubría un roto y arreglaba además el descosido de los cupos con su pasado previo en Fuenlabrada.

Hasta la fecha, las oficinas de Betoño contabilizaban más fugas que ingresos, al margen de la rampa de salida desplegada para el posible despegue de Vanja Marinkovic pese a sus dos años de contrato por delante. El club azulgrana había pescado a día de este lunes en caladeros estadounidenses con las contrataciones del eléctrico y menudo base Markus Howard y el 'cuatro' Daulton Hommes. Pero le faltan otro timonel, tal vez un escolta con puntos en las manos y le urgía la firma de un 'cinco' de esa presencia física que el equipo añoró la temporada anterior.

Así que a modo de obsequio en la festividad de Santiago, tan subrayada con color rojo por aquí, la entidad alavesa comunicó este lunes el reclutamiento del pívot Maik Kotsar. Se trata de un interior estonio -comparte selección nacional con Sander Raieste- de 25 años y 2,11 metros de estatura procedente del Hamburgo. «Una pieza de valor», según la nota que el Baskonia divulgó para presentar a su nuevo componente.

Nunca conviene lucir un plantel azulgrana a estas alturas como un bloque sin posibilidad de moldearlo. El club vitoriano suele alardear de dinamismo y cintura en las decisiones por cuanto siempre caben opciones variables de aquí al comienzo de la temporada. De hecho, Kotsar se muestra como un pívot más fornido que atlético, provechoso desde luego pero sin el carácter rocoso de los grandes intimidadores continentales. Un 'cinco' zurdo que puede manejar la mano derecha, capaz de penetrar mediante el bote y con la necesaria lectura del eterno bloqueo y continuación.

Un fichaje natural

Podría afirmarse que la adquisición del estonio responde a la tendencia natural del Baskonia por incorporar a jugadores interesantes que no vuelan por encima del radar y se ajustan a las posibilidades económicas de una gerencia alejada de esa nueva aristocracia que ensancha las brechas financieras. Dentro de la cesta de la compra realista, Kotsar se muestra como uno de los interiores apetecibles a los ojos de ese grupo de equipos sin la cartera repleta para acceder a las piezas deportivas de la caza mayor. El típico fichaje por dos temporadas para que termine de reventar la cáscara en el Fernando Buesa Arena, aprovechar su eclosión en el caso de producirse y tal vez colocarlo de nuevo en el escaparate.

Sin renunciar a la apuesta firme que es, el pívot estonio tampoco obedece al patrón de ogro intimidador del que presumen los conjuntos más poderosos de la Euroliga. Con su llegada no queda clara la jerarquía interior que habrá de ordenar Joan Peñarroya. El Baskonia dispone de un 'cuatro' (Hommes) o dos si en la ecuación entra Tadas Sedekerskis, un híbrido entre el puesto de ala-pívot y el 'cinco' (Matt Costello) y dos referencias interiores (Steven Enoch que aún continúa aquí y Kotsar). El nuevo estonio viene de acreditar 14,2 puntos y 7,6 rebotes en Alemania y 13,4 más 6,6 dentro de la Eurocup, el segundo torneo continental. Se estrenará en la Euroliga de la mano del Baskonia.

El nuevo azulgrana disputará el Europeo con su selección

No va a resultar una pretemporada sencilla para Joan Peñarroya, el nuevo entrenador azulgrana que releva en el banquillo a Neven Spahija tras la temporada convulsa que se cobró en noviembre la destitución de Dusko Ivanovic. Ocurre siempre que el final del verano programa un torneo de selecciones nacionales, como el Eurobasket que se disputará del 1 al 18 de septiembre.

El técnico catalán comenzará a trabajar sin varios integrantes del Baskonia. Entre ellos, el último fichaje del club vitoriano. Porque Maik Kotsar es un elemento importante dentro del combinado nacional de Estonia, selección que entrena Jukka Toihala y donde ya ha participado el también azulgrana Sander Raieste.

El país báltico se encuadra en el grupo C que disputará la fase previa en el Mediolanum milanés, pabellón que acoge los partidos domésticos y continentales del Armani. El sorteo resultó poco benévolo con Estonia, que se enfrentará entre el 2 y el 8 de septiembre (fase previa anterior a los cruces) con rivales tan potentes como la anfitriona Italia, Croacia, Grecia y Ucrania. En principio, el conjunto del nuevo interior azulgrana y Gran Bretaña cierran las opciones de clasificación para los octavos de final.

A partir de esa sima, el resto del campeonato se celebrará en Berlín. Sería sorprendente que el combinado báltico, clasificado en el puesto 47 de la FIBA, superase la criba inicial de un campeonato con veinticuatro selecciones. Eslovenia defenderá el título obtenido en 2017.