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A sorprender en casa del coco

San Emeterio intenta anotar ante la oposición de Teodosic
San Emeterio intenta anotar ante la oposición de Teodosic / AFP
  • Laboral Kutxa se mide esta tarde (18 horas) al equipo más en forma del contienente, un CSKA que aún no conoce la derrota

Llevan once partidos ganados esta Euroliga. Todos los que se han disputado. Meten 88 puntos y capturan 38 rebotes de media por encuentro. El porcentaje de acierto en los tiros de tres, de todo el equipo no de los especialistas, es del 41%. El del Baskonia, por ejemplo, el 33%. Mires donde mires, el CSKA da miedo. ¿Presupuesto? 44 millones de euros. Viva el vino. ¿Equipo? Bueno, lo justo para ir tirando. Teodosic, De Colo, Jackson, Weem, Hines, Vorontsevich, Kaun... todos por encima de 10 de valoración media. Teodosic cerca de los 20, por cierto.

A los chicos de Navarro no se lo podía poner mejor el destino. Que no ganamos fuera ni de casualidad. Pues a Moscú a soportar el frío, el ambiental y el de una cancha a la que van 5.000 cuando toca fiesta, y dar la sorpresa. En algún momento tiene que acabar ese horrible récor que dice que el Laboral Kutxa solo ha vencido una vez lejos del Buesa en toda la temporada. Frente al Galatasaray, en Turquía.

Para ello, esta tarde (18 horas) toca defender como nunca y aplicarse en cada jugada. Eso o hacer la del pillo (e indigno deportista), darlo por imposible y pensar en la visita al Madrid del domingo en ACB. No es el caso, pero tampoco está de más quitarle presión al grupo. Los deberes se hacen en otras canchas. “El equipo solamente tiene que intentar hacer las cosas como sabe, como queremos hacerlas, y comprobar si somos capaces de hacerlas contra los mejores. No hay muchos más equipos mejores en Europa”, declaró Navarro antes de emprender un interminable viaje hasta la capital rusa. “El equipo tiene que ir cogiendo algunos automatismos defensivos que, por una cuestión de energía, confianza y meter fácil, fuera nos cuesta más. En casa no es que los hagamos, pero los tapamos con esa energía y esa actividad. Tenemos que intentar ir hacia un rigor defensivo mayor para no depender tanto de la energía y de sentirnos bien porque anotamos”.

Y no le falta razón al míster. A canchas como el USH CSKA Arena uno va a competir consigo mismo. A examinar sus propias circunstancias. Sobre los de enfrente no hay dudas. !”Aparte de su talento físico, con un tamaño impresionante en todas sus posiciones, tienen un enorme talento técnico. Es un equipo grandísimo, bien entrenado, que juega un baloncesto al servicio de ese talento de los jugadores y que atrás es un equipo que concede muy pocas cosas”, analiza Navarro. ¿Que fallen ellos? No es probable. Así que mejor acertar nosotros.