Pedro Martínez: «Queremos nuestro propio modelo»

Pedro Martínez corrige detalles a Shengelia, Kurucs y Hilliard durante uno de los entrenamientos de pretemporada, en los que Granger se ejercitó al margen./Saski Baskonia
Pedro Martínez corrige detalles a Shengelia, Kurucs y Hilliard durante uno de los entrenamientos de pretemporada, en los que Granger se ejercitó al margen. / Saski Baskonia

El míster catalán no mira a otros equipos y prueba e investiga con distintas opciones para perfilar el nuevo estilo del Baskonia

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

Hay dos cosas que siempre estarán en pista cada vez que el Baskonia salte a la cancha esta temporada, a punto de comenzar. La primera, el mantra que ha definido al club vitoriano a lo largo de su historia: el carácter. Este equipo nunca se rinde. La segunda, la marca de Pedro Martínez: lo colectivo siempre primará sobre lo individual. «Los jugadores tienen que dar su máximo para que el máximo de todos nos dé una buena respuesta de equipo», explicó el técnico catalán en la entrevista que el viernes concedió a EL CORREO, publicada este sábado. Aquella conversación dio para más. En especial, sobre cómo jugará o intentará hacerlo el equipo y cuál es el margen de mejora que le queda.

-Usted habla habitualmente de buscar el máximo. ¿El máximo del equipo este año debe ser superior al del año pasado?

-La filosofía de querer mejorar me gusta. A nivel individual y colectivo. Pensar en qué puedes hacer para mejorar, pero sabiendo de dónde vienes, claro. Si el nivel era muy bajo, la posibilidad de hacerlo mejor es mayor, pero si el nivel ya era alto... Es complicado. Me gusta la exigencia individual y mental de pensar en mejorar. ¿Qué podemos hacer diferente? ¿Qué podemos hacer que antes no hacíamos? Es una filosofía muy buena, pero hay que ser consciente de las dificultades. ¿Es factible lograrlo? Puede que demos el máximo y no mejoremos. Y puede pasar porque no todo está en tu mano.

-Porque solo mejor que lograr el subcampeonato es ganar un título.

-Exacto. Y para eso intervienen muchos factores que no puedes controlar.

De lo que no puede haber duda es de que los 13 jugadores a disposición de Pedro Martínez -más los que pudieran utilizarse del filial- no van a dejar de intentarlo. Y las opciones tácticas con la polivalencia de la plantilla se disparan.

En una disposición tipo habitual -por poner un ejemplo cualquiera con cierto equilibrio- con Vildoza, Hilliard, Sedekerskis, Penava y Diop -solo con un cambio, el pívot por un base o escolta, Diop por Granger-, el Kirolbet se convierte en una máquina de correr al más puro estilo 'small ball' americano. Y manteniendo la intimidación defensiva y el rebote.

«En la teoría, sí», sopesa el argumento el preparador catalán. «Luego hay que hacerlo en la práctica y que te dé una ventaja real en ese momento. En todo eso es en lo que estamos entrenando. Hay cosas que te gustaría hacer y al final ves que no tiene ningún beneficio hacerlas. Estamos abiertos a ver todo lo que pueda ayudar. Sea eso jugar con dos bases, con aleros pequeños... El único 'pero' es que no tenemos interiores que puedan hacer de 'tres'. Ni Voigtmann ni Shengelia sería natural que pasaran al puesto de alero. En otras cosas más naturales, la predisposición está ahí. Eso sí, tiene que ser en beneficio del grupo y no para que un jugador saque partido de ello», razona el técnico.

-¿Y lo de jugar con dos bases muchos minutos durante la pretemporada?

-No estaban Janning ni Garino y eso nos ha llevado a tener que hacer cosas con otros jugadores. Pero es una opción. Haremos lo que creamos necesario para ser competitivos. Lo iremos decidiendo por las necesidades y por la estructura que queremos del equipo».

Los sueños de ver al Kirolbet mirándose en el espejo del Fenerbahce, enamorado en lo que aporta a la partida un segundo base como Sloukas en pista, se difuminan. «No estamos buscando parecernos a ningún equipo en concreto», continúa su explicación Martínez. «Buscamos nuestro propio modelo y espero que las decisiones sean positivas, pero sin tener referentes en otros equipos».

Está claro que todo lo que se ha publicado de que los clubes ACB copian el modelo del Real Madrid por lanzarse este verano a fichar pívots de talla XXXL no es más que literatura. ¿Quién no querría imitar un éxito como el logrado con la incorporación de Tavares? ¿A quién no le seduce la apuesta diametralmente opuesta del CSKA, que prefiere interiores rozando los dos metros para galopar desbocados al mando de Serio Rodríguez y Nando de Colo?

«Lo que hay que hacer es sacar el máximo rendimiento del equipo que tengas. Y si tienes grandes, hay que jugar para ellos. Y si tienes bases que pueden jugar de aleros, fantástico». La pizarra de Pedro vuelve a imponer la cordura. «Porque igual tienes cinco bases, los pones juntos y no juegan bien. E igual solo tienes dos y los pones juntos y lo hacen muy bien. A veces no es lo que te gustaría, sino la realidad de las pruebas que haces y ver si son positivas o no».

No deja de tener su lógica. Aunque acostumbrada como está Vitoria a ver a su equipo aplicar el rodillo sobre los rivales cuando se encuentra cómodo, los sueños crecen.

Partidos igualados

«No puedo hablar por otra gente, por otras etapas, pero el año pasado, aunque fuimos bastante competitivos y llegamos a la final, no recuerdo haber ganado fácil ni en casa ni mucho menos fuera. Bueno, fuera uno, el de Sevilla. Pero en casa ganamos en el último segundo al Murcia, por ejemplo, y muchos partidos fueron igualados. No tenemos equipo para pensar que ganaremos ningún partido fácil. Tenemos plantilla para pensar que ganaremos muchos partidos, aunque solo por tener buen grupo no será suficiente», insiste el entrenador baskonista.

Y a todo esto hay que añadirle trabajo, trabajo, trabajo y un poco más de trabajo.

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