Kurucs y Peñarroya se dan la mano en un partido en el Buesa. / Igor Martín

Baskonia

El reto de mantener el vuelo y hacer frente al calendario

El Baskonia mide su «subidón emocional» en el primero de sus tres duelos esta semana en casa ante un aguerrido Estrella Roja con Vildoza de espectador

Iván Benito
IVÁN BENITO

Ninguno de los siete partidos disputados hasta la fecha contra el Estrella Roja en el Buesa ha tenido la mitad de atractivo que el que hoy arranca a las 20.30 horas. Con el aliciente de ganar sobre la pista al club al que el Baskonia amenaza con denunciar si Vildoza juega de rojiblanco sin abonar la cantidad pactada por sus derechos en Europa a su marcha en la NBA.

El argentino no estará sobre el parqué porque la inscripción no llegó a tiempo, pero ha vuelto a Vitoria, está previsto que por la mañana vuelva a testar los aros del pabellón de Zurbano y por la tarde se siente al final del banquillo para presenciar el duelo entre el equipo que catapultó su carrera y el que le ha ofrecido las mejores condiciones para reencontrarse. Con sentimientos encontrados, en su interior y en la grada, y el deseo de volver a jugar en la Euroliga el viernes en el Wizink Center contra el Real Madrid.

Eso ya será una historia que quedará en manos de los abogados y empaña la destacada labor baloncestística de Vildoza en Vitoria, en un conflicto que marca el duelo con el que el conjunto azulgrana espera mantener el «subidón emocional» de las victorias en Zaragoza y especialmente contra el Partizan. Así definió ayer el momento del cuadro alavés, Arturs Kurucs, el jugador más empleado por Peñarroya en el Príncipe Felipe en previsión de la exigente semana que afronta el equipo. Con poco entrenamiento y mucha «preparación mental, vídeo y scouting» por parte del técnico catalán. «Lo afrontamos con ganas».

El técnico del Baskonia incurrió en dos facetas sobre las que seguir progresando. «En la fluidez y en varios aspectos defensivos». En concreto, «el control del rebote, aunque también va con la configuración de la plantilla. No podemos ser los mejores reboteadores sin jugadores que tengan ese fuerte». Es ahí donde más sufre el equipo vitoriano la baja de Enoch. «Nuestro mejor reboteador en estos momentos no está». Y tampoco se marca plazos para su regreso –«Cuando haya noticias ya lo dirán»– ni quiere pedir públicamente la llegada de un refuerzo interior –«ahí no entro»–como si ha reiterado en varias ocasiones sobre el anhelado exterior. Por el momento se ha escrito a Ndiaye, del filial.

«Tenemos que dar un paso adelante en el control del rebote defensivo e incluso en el ofensivo. Estamos cogiendo poco rebote ofensivo, seguramente porque nuestros porcentajes están siendo altos». Pese a ello, considera que el equipo «tampoco» ha tenido «grandes problemas en esa posición». Ahora viene una complicación creciente en la zona. Hoy, un equipo con cuatro pívots. «Juegan casi con dos simultáneamente, porque Bentil y Mitrovic juegan al cuatro pero muchas veces lo han hecho al cinco. Puede ser un foco de anotación suyo». El viernes llegará el turno de Fall, Black y Bolomboy, del Olympiacos, y el domingo, Tavares y Poirier del Madrid.

Pero el futuro de la Euroliga es hoy. Un partido «exigente» ante un rival que llega más descansado tras no jugar el fin de semana por un brote de covid en el Cedevita. «Es un equipo aguerrido, agresivo, que juega un baloncesto físico, que viene con algo de necesidad de sumar tras perder los dos partidos, aunque aún acabamos de empezar». Con el añadido de que cuentan con una mayor «experiencia» frente a la «implicación» de los azulgranas. «Me dicen que fue la primera victoria fuera viajando en el día en mucho tiempo. No había pista para entrenar el domingo allí, pero es una gran señal y una muestra de implicación de los jugadores al comenzar el partido tan enchufados».