Baskonia

Perasovic admite que llega «una gran prueba» con las tres visitas consecutivas

Jayson Granger aclara conceptos con Velimir Perasovic durante el último partido. /Rafa Gutiérrez
Jayson Granger aclara conceptos con Velimir Perasovic durante el último partido. / Rafa Gutiérrez

El técnico baskonista alerta sobre la potencia física del Maccabi: «Si no igualamos su dureza, no tendremos opciones»

SERGIO EGUÍA

Tel Aviv, Tenerife, Gran Canaria, Málaga y Khimki. El Baskonia afronta cinco de los seis próximos partidos lejos del Buesa Arena, tres de ellos consecutivos. Partieron ayer. Una gira un tanto heavy, en la que buscarán pintarle la cara a los rivales al estilo de los Kiss. No será sencillo. Pero mejor ir de gallito. Porque si sales de casa pensando en la derrota...

Velimir Perasovic lo tenía claro antes de iniciar el viaje. «Si no respondemos a la exigencia física del Maccabi -en relación al primero de los rivales- no tenderemos opciones». Capítulo a capítulo, porque el primer paso es poner el pie en la Mano de Elías, el complicadísimo feudo macabeo. Luego ya llegarán el resto de encuentros. «Los entrenadores preparamos tres partidos con antelación, pero con los jugadores solo el primero. Luego ya, otro y otro», explicó en la sala de prensa del Buesa.

Los azulgrana viajan con la moral alta tras ganarle al CSKA. Hasta había un cierto buen humor en la expedición, que bromeaba. «¿Los jugadores? -decía 'Peras' cuestionado por su estado- Supongo que con sueño, porque hemos entrenado muy temprano».

El poder contar con todos los que están - «no hay problemas físicos más allá de los que conocemos (Penava y Garino)»- y que la mayor dificultad para superar al Maccabi sea la atlética, invitan al optimismo.

«Han cambiado mucho su juego desde la salida de Spahija y la llegada de Sfairopoulos. Ahora juegan parecido a como lo hacía antes el Olympiacos: muy físico, muy duro y con cuatro grandes a la vez en pista. Kane de 'dos' y Coloirao de 'tres'. Han jugado cuatro partidos con el nuevo entrenador y han tenido opciones en todos. Además vienen de ganar los dos últimos duelos de Euroliga, lo que les da un plus de confianza».

Que se asemeje al antiguo Olympiacos es lógico. El de Salónica los entrenó hasta el pasado verano. Cuatro temporadas, desde septiembre de 2014, hasta que el Zalgiris los envió a casa en el 'play off' del curso pasado. Con los de El Pireo ganó dos ligas griegas y fue segundo en las Euroligas de 2015 y 2017.

Lo que no comentó el de Split es que el Maccabi tiene exteriores altos -además de un base superlativos como Scottie Wilbekin-, pero que sus interiores son tirando a chaparros. Buenos. Ex NBA. Aunque no precisamente gigantes. Johnny O'Bryant y Tarik Black miden 206 centímetros cada uno. Duros sí que son un rato.

«Estamos mejorando»

Como los son los vitorianos. «Hemos tenido tiempo para entrenar, lo que es agradable, pero en una competición tan exigente hay que tener continuidad en el día a día. El equipo está mejorando en mi manera de ver las cosas, pero una cosa son las sensaciones y luego hay que demostrarlo en el campo. Vienen tantos duelos seguidos que es una gran prueba para ver nuestro estado real. Estamos preparados para esta batalla. A ver a dónde nos lleva».

Y aunque la plantilla es corta -no parece que lleguen refuerzos por ahora- tampoco le faltarán efectivos. «Cada jugador está por algo en esta plantilla. Yo cuento con todos. Hay que exigir a todos que den lo mejor sabiendo que a veces no es posible, pero no por eso se lo voy a dejar de exigir cada día. Por eso las rotaciones son importantes. Todos son importantes en este equipo y deben saber que un día estarán bien y otro mal, pero que siempre volverán a entrar en las rotaciones».

El Baskonia parte dispuesto a ganar, ganar y volver a ganar. Algo que necesita como el comer en la presente Euroliga. Eso sí, y lo recuerda Perasovic, «es muy difícil vencer, sobre todo fuera de casa, y no solo importa cómo estás tú. Puedes estar bien en un partido y perder porque el contrario está mejor. Todos los equipos de esta competición son de altísimo nivel y hay que igualarles en todos los aspectos para tener opciones».

«Han cambiado mucho desde la salida de Spahija, ahora se parecen al antiguo Olympiacos» la frase