Perasovic: «Hemos sido pesados en defensa y no hemos podido con ellos»

Perasovic, cabizbajo y pensativo, este jueves en el Buesa Arena. /Igor Martín
Perasovic, cabizbajo y pensativo, este jueves en el Buesa Arena. / Igor Martín

El entrenador del Baskonia felicita al rival por su merecida victoria y emplaza al domingo: «no nos vamos a hundir»

SERGIO EGUÍA

Con un tono mucho más calmado de lo que suele ser habitual en él, Velimir Perasovic reconoció lo que fue evidente para cualquiera que vio el partido. Tan superior fue el Zaragoza que no había ni motivo para mostrar emoción alguna. Calma. Análisis. «Dar la enhorabuena al Zaragoza por la victoria» y pensar ya en el partido a vida o muerte del próximo domingo (12.30 horas). «No nos vamos a hundir», prometió.

El análisis del encuentro del croata pareció una autopsia. «Desde el principio no hemos cogido el ritmo de juego adecuado. Sobre todo defensivamente, y hemos sufrido en situaciones de uno por uno. Ahí nos metían tiros penetrando. Hemos sido muy pesados defensivamente. No hemos podido con ellos». Lapidario.

Para lógicamente, y de inmediato, empezar a mirar al futuro. Lo de ayer ya no hay quién lo cambie. No hay quien lo olvide, por desgracia. «Hay que cambiarlo radicalmente», afirmó el preparador de Split, que no estaba nada satisfecho con lo que sus pupilos habían mostrado sobre el parque del Buesa. Todavía era el de la Final Four, por cierto.

«Cuando llega el jugador que ha estado cinco meses fuera por lesión (Granger) y es el más entonado es que algo está mal en el equipo. Hemos estado muy por debajo del nivel de velocidad al que obligaba un partido como este», recalcó.

Palo a Shavon Shields

Y no es amigo de repartir culpas Perasovic, pero como le preguntaron directamente por Shields, el danés se llevó el palo. «No ha jugado más por decisión técnica. La gran diferencia nos la hicieron cuando él estaba en el campo. No es el único culpable, ni mucho menos, pero no le veía para estar más minutos».

Llorarla, dormirla y, desde hoy, prepararse para pasado mañana. «Tenemos claro que es la última bala. O vamos a por todas o se termina la temporada. Nos quedan dos días para prepararnos y ir a jugar un mejor baloncesto».

El camino, sabido, pasa por «una mayor responsabilidad en la defensa del uno por uno -algo en lo que insiste hace semanas- y más pelea en los últimos segundos del ataque rival. Son cosas que hemos tenido durante casi toda la temorada y que ahora nos faltan. Hay que recuperarlas».

El problema puede estar en que Porfirio Fisac ya ha encontrado la forma de frenar la transición endiablada del Kirolbet y para el segundo asalto seguirá sacándose conejos de la pizarra.