Baskonia 87-77 Alba Berlín

Poco más que un simulacro

Tornike Shengelia, uno de los destacados, anota ante Rokas Giedraitis tras superar a Luke Sikma./Rafa Gutiérrez
Tornike Shengelia, uno de los destacados, anota ante Rokas Giedraitis tras superar a Luke Sikma. / Rafa Gutiérrez

El Baskonia despacha el Trofeo Araba en el Buesa con un triunfo holgado ante el Alba Berlín (87-77). Se basta de un tercer cuarto de inspiración para doblegar a los germanos en un duelo insulso previo al arranque liguero

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Encajado entre la disputa de la Supercopa y el inicio de la Liga ACB, el Trofeo Araba se convierte en un compromiso institucional que hay que disputar por obligación. Para una escuadra ya en capilla de cara a la puesta de largo liguera, se trata de una cita que parece tener que disputarse con sumo cuidado, sin que nada ni nadie de rompan. Si el duelo de este martes ante el Alba Berlín sirvió para avanzar en el proceso de maduración de un equipo en rodaje, es algo que deberán sopesar Pedro Martínez y sus ayudantes, pero no pasó de simulacro para un público escaso que debe tener ganas de disfrutar del baloncesto de alta competición tras un verano larguísimo.

La visita de los germanos sirvió para estrenar las nuevas luces del Buesa Arena, ahora más concentradas en la pista de juego. El nuevo efecto lumínico mejora lo anterior, pero tampoco hizo magia. El choque no pasó de trámite, un ensayo descafeinado con público. Según la estadística, 6.712 personas asistieron al encuentro. Así, a ojo, parece una cifra un tanto generosa la aportada por el medidor de multitudes del Buesa Arena.

Queda el reencuentro del sábado en el coliseo de Zurbano entre el Kirolbet y su público con la llegada del Tecnyconta Zaragoza en la primera jornada liguera. Hasta entonces, los dos choques peleados en la Supercopa de Santiago quedan como las referencias de más peso en la fase de preparación baskonista.

El caso es que después de refriegas de alto desgaste con un título en juego ante oponentes como el Barcelona o el Real Madrid, la perspectiva de medirse en casa en un encuentro amistoso ante el Alba Berlín no pareció seducir a los jugadores azulgranas. El Baskonia se empleó como un equipo en plenas maniobras, pero con el freno de mano echado. El partido no invitaba a la fricción y apenas la hubo.

Intermitencias típicas

Los presentes pudieron tomar apuntes de un conjunto azulgrana que aspira a actuar sobre las líneas marcadas la pasada campaña de solidaridad pasadora, velocidad de ejecución y una defensa lo más aplicada posible a partir de las piezas disponibles. Los nombres propios, siempre subordinados al bien común. La teoría está memorizada, otra cuestión es su puesta en práctica. El Baskonia se meció en un vaivén continuo de intermitencias y descoordinaciones típicas de este período del calendario. Sin nada en juego, los errores suponían siempre un castigo por parte de un rival que, con Aíto García Reneses al mando, también maneja sus ritmos de preparación y ya vuelve a casa para comenzar este fin de semana la Bundesliga.

El conjunto vitoriano mira al Alba Berlín, competidor en la Eurocup, desde el escalón superior de la Euroliga. Ambas escuadras debieron conformarse el pasado curso con el subcampeonato en sus respectivas competiciones domésticas tras caer ante el poder superior, en los deportivo y en lo económico, del Real Madrid y del Bayern Munich. En cualquier caso, la superioridad vitoriana respecto a los berlineses es manifiesta, si bien costó que se viera plasmada sobre el parqué del Buesa. El Baskonia sesteó durante una primera parte anodina. Trató de impulsarse con los puntos de Shields pero sin llegar a la combustión plena. De estirarse con un 16-7 mediado el primer cuarto a ver cómo el Alba Berlín recuperaba terreno sin esfuerzo aparente de la mano de Peno y Champman (21-21, minuto 10). La irrupción de un Diop más intenso y con ganas de aprovechar sus opciones ofensivas contribuyó a un parcial de 6-0 en el descorche de la segunda entrega (27-21, minuto 12). Pisaron pista Sedekerskis y Penava, con un duro trabajo por delante para abrirse paso en la rotación, el Baskonia de desmandó y los germanos se colocaron de nuevo a la par de la mano del acierto triple de Giffey (29-29, minuto 14).

Recupera el acierto

El cuadro de Pedro Martínez se perdía en su propia intermitencia, dispuesto a dar concesiones a un Alba Berlín que aprovechaba todo lo que podía la baja temperatura del anfitrión. El choque mantuvo las tablas en el marcador al descanso con un 35-35. El Baskonia se había dejado parte de sus esencias en la primera parte, pero recuperó algunas de ellas. El inició del tercer cuarto permitió a los azulgranas retomar la fiebre triplista que pone en órbita cualquier caudal anotador. Sumaron desde más allá de 6,75 Shields, Janning y Granger. Shengelia logró encontrar espacios interiores en una defensa teutona obligada a abrirse y el Baskonia notaba que el partido comenzaba a estar en el bolsillo.

Bastó un parcial 28-12 pàra cerrar el tercer cuarto con un 63-47. Llegó de nuevo la distensión e imperó un pacto de no agresión hasta el final. Otro Trofeo Araba que se queda en casa. Con el pabellón ya vacío, Darrun Hilliard volvía a la cancha para ensayar el tiro triple ayudado por el asistente Xabier Aspe. Todo por mejorar.

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