Todo un reto para nuestro Baskonia

Todo un reto para nuestro Baskonia
Juanjo Brizuela
JUANJO BRIZUELA

Son esos pequeños gestos que hacemos de manera autómata los que muchas veces nos enseñan más de la vida que la propia vida en sí. Como ese dedo de la mano izquierda que se entrelaza con su homónimo de la mano derecha nos preguntamos ¿dónde comienza y dónde termina esa unión? No importa salvo que están conectados entre sí y eso es lo que valoramos en definitiva.

Sin terminar la digestión del final de una temporada comenzamos a paladear los sabores de la siguiente y a veces no somos capaces de reconocer los matices de uno y otro sabor. Como la letra de esa canción ... 'Para empezar diré que es el final', con el final de la temporada del Baskonia comienza una nueva. Un final que por otra parte se quedó a ese 'poquito' de convertirse en triunfador situándose en cambio en un extraordinario segundo puesto en una de las mejores finales de la Liga ACB que recordamos.

Han pasado ya varias semanas del final, así que no es momento de rememorar la misma ni el fantástico juego mostrado por ambos equipos, aunque echemos de menos, yo al menos, algunos porqués para comprender realmente cómo las circunstancias del juego, sus momentos y las decisiones individuales influyen en cada resultado. Quizá esa sea la principal referencia para comprender realmente lo que significa la palabra 'proyecto'. Cada inicio de temporada marca una línea de salida donde lo importante es dar sentido colectivo a prestaciones individuales. El objetivo que nos marcamos como entrenadores al inicio de cada temporada es el de identificar las principales fortalezas de cada jugador, aquellas que mayor rendimiento individual aporten y cómo eso afecta al colectivo, para buscar precisamente esos aspectos que ayuden a lograr dar un paso más en el máximo rendimiento del equipo.

No es tarea fácil, no crean, saber qué puede aportar cada jugador a ese sentido colectivo y cómo desde el desarrollo diario y la competitividad en cada entrenamiento y en cada partido conseguir el mejor resultado posible. Por eso, la búsqueda de nuevas piezas, el recambio de otras o simplemente visualizar la progresión de aquellas que se 'quedan' es el ejercicio más exigente a estas alturas del año. Luego, el día a día deberá corroborar que esa visión se traduzca en rendimiento y, ojalá, en éxito.

En estas fechas siempre surge el debate del corto y del medio plazo. Proyectos que se construyen desde la búsqueda del rendimiento inmediato, como si el contexto de alrededor no importara, o aquellos que suman piezas sobre una estructura base. Presupuestos aparte, dispendios o no, apuestas por lo desconocido o la seguridad de lo conocido, el caso es que los proyectos que consiguen mayor premio son aquellos que mantienen sus piezas de forma más estable de un año a otro. No hay más que ver el podio de éxitos de las competiciones. Llegar es muy difícil, pero mantenerse en lo más alto lo es más aún y en esa pelea se encuentran ahora todos los equipos.

A veces el juego de algunos es más debilitar al rival a costa de incorporar piezas al suyo, en otras apostar por jugadores que tienen que explotar en algún momento y en otras fichar por el nombre y apellido que aparecen en la cara del documento de identidad. Sea lo que fuere hay una evidencia: los mecanismos, las complicidades, el incremento de rendimiento se da más en situaciones de estabilidad complementada con nuevas piezas que hagan que el contexto incremente su potencial más que la chequera juegue a lo que únicamente domina, poner algún cero de más al final de un número.

Eso sí. Este momento de la temporada es un sinvivir. Para cada club porque ha de seleccionar y tomar decisiones a menudo complejas. Para los entrenadores, para visualizar su mejor equipo posible, y para los aficionados, por adivinar quién entra y quién sale. La temporada 2018-19 será todo un reto para nuestro Baskonia. Para otros equipos será mantenerse en lo más alto sea como sea. Y para algunos recuperar una posición que nunca debieron perder. Entre todo este berenjenal sólo es cierto que cada día hay una pequeña sorpresa que se convertirá en realidad cuando vuelva el sonido del bote de un balón sobre el parquet, dos canastas y un equipo con las ilusiones puestas en llegar a lo más alto dentro de unos meses. Mientras tanto, disfrutemos del verano.

 

Fotos

Vídeos