Torpe decisión

El encuentro entre el Breogán y el Joventut se suspendió por problemas técnicos. /Eliseo Trigo
El encuentro entre el Breogán y el Joventut se suspendió por problemas técnicos. / Eliseo Trigo

Pepe Laso
PEPE LASO

La jornada inaugural de la ACB se inició con una suspensión del partido entre el recién ascendido Breogán de Lugo y el Joventut de Badalona. Resulta que, como consecuencia de un fallo en el reloj de los 24 segundos, los rectores de la competición imposibilitaron la opción de jugar, aceptando el deseo de los catalanes. Me consta que el árbitro principal, Hierrezuelo, número uno del escalafón, daba por buena la propuesta de los gallegos de poner una instalación paralela. Las consecuencia de la suspensión, si se aplica el reglamento, no es solo la pérdida del partido, sino una sanción que crea una penalización al organizador, que le hunde en la tabla ya antes incluso de empezar a competir. Ahora politiqueo, que si el juez único, que si al Joventut le interesaba no jugar para ganar el encuentro. Torpe la decisión de Antonio Martín como presidente de la ACB. Habría bastado con una llamada telefónica y, con el respaldo del árbitro principal, a jugar. Luego, lo que sea.

Son tantos años discutiendo sobre la diferencia de los deportes colectivos o los individuales, de las maravillas que supone pertenecer a un grupo con unos fines comunes, o el 'yo me lo guiso, y yo me lo como' de los individuales. La soledad de aquellos deportistas que con su raqueta o sus palos de golf dan vueltas por el mundo comiéndose la cabeza. Leo en unas memorias que ha escrito Jorge Lorenzo, el piloto de Moto GP, que recurre al psicólogo para mantenerse enchufado.

Y, por el otro lado, las malas caras y gestos de los jugadores de los equipos cuando se sienten incomprendidos por el entrenador, las disputas de los vestuarios, las inexplicables actitudes de compañeros. Nunca llego a tener claro si hubiera sido más feliz seducido por un deporte individual o por el baloncesto.

Este fin de semana he confirmado lo que ya barruntaba, prefiero vivir en compañía que en la soledad. Tirado en la butaca he visto el enfrentamiento entre los mejores golfistas de EE UU y Europa. Qué manera de vibrar la de unos jugadores millonarios, generalmente impertérritos, abrazándose como un Real Madrid ganando la Euroliga. Ver llorar a Sergio García, tan injustamente tratado en nuestro país, llegó a emocionarme. Y como remate, una decena de miles de espectadores gritando a coro, y sin entrenamiento previo 'Europe, Europe!'. También me hizo reflexionar sobre otras cosas. Aquí me quedo.

De la jornada en la ACB, poco más que comentar. El Baskonia, con Shengelia y Poirier, se basta para ganar, Garino poco a poco va adquiriendo el valor de jugador de Euroliga. Real Madrid y Barcelona ganan con autoridad. Poco más que reseñar, quizás la incorporación a la retransmisiones televisivas de Savané, ese ejemplar jugador que durante más de quince años ha demostrado señorío en las pistas, y ahora, da a los comentarios una profundidad que estaba echando de menos.

 

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