Fontecchio y Dragic.

Baskonia

Tan breves como la duración de un suspiro

La marcha oficial de Fontecchio a Utah encarna un hola y adiós a la casa azulgrana sólo superado por el insólito caso de Goran Dragic

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

Cuenta el tango que veinte años apenas representan algo y un año pues mucho menos aún. La marcha de Simone Fontecchio a Utah Jazz, a la que sólo le faltaba el membrete oficial que ayer imprimió el Baskonia, encarna esas permanencias breves igual que suspiros en la casa azulgrana. Tras una sola temporada con la camiseta del Baskonia, el complet

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