Achille Polonara, Rokas Giedraitis, Sander Raieste y Pierriá Heny salen a cancha tras un tiempo muerto. / igor martín

Un trío de ases en el escaparate

Retener a Polonara o Henry en el Baskonia pasa una una fuerte inversión y Giedraitis puede ser una fuente de ingresos

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El cierre de la temporada 2020-21 da paso a la activación de la puerta giratoria en el Buesa Arena. Entradas y salidas para remodelar un nuevo proyecto en un mercado estival que se va a ver marcado por las limitaciones económicas generadas por la época de pandemia y por la incansable voracidad de la NBA. El Baskonia aspira a ser un animador del zoco veraniego, aunque todavía es demasiado pronto para medir el calado de la revolución que agitará su plantilla.

De momento, la primera piedra está puesta después de la renovación de Dusko Ivanovic por una campaña más. El movimiento marca la tendencia; la búsqueda de jugadores que se amolden a la exigencia del montenegrino obliga a afinar al máximo.

En cualquier caso, antes de abordar la lista de la compra, la entidad azulgrana quiere tener claro cuanto antes quién se queda y quién se va. Tres piezas capitalizan este apartado. Se trata de Pierriá Henry, Achille Polonara y Rokas Giedraitis, el trío de ases que más brilla en este momento en el escaparate azulgrana. En condiciones ideales, los tres serían fijos en el futuro proyecto baskonista. Otra cuestión son las circunstancias contractuales, la fortaleza económica de otros posibles pretendientes y las preferencias de cada jugador.

Tanto el base estadounidense como el ala-pívot italiano concluyen su contrato azulgrana a finales de este mes, lo que les convierte en piezas cotizadas en el mercado. Su calidad ya está plenamente contrastada y el deseo del Baskonia sería que continuaran en sus filas. Pero lograr retenerlos requiere de una inversión económica importante. Con la pasada campaña aún en curso, el Real Madrid realizó un acercamiento al Baskonia para buscar un acuerdo económico que hiciera renunciar al club vitoriano al derecho de tanteo a cambio de una cantidad económica para después convertir a Henry en jugador merengue como heredero de Facundo Campazzo. Fueran como fuesen las conversaciones entre ambos clubes, el caso es que no hubo acuerdo y desde la casa blanca se ha terminado apostando por Nigel Williams-Goss.

Aparcado un pretendiente, Henry tiene libertad para buscar un mejor contrato en el baloncesto europeo o incluso explorar la posibilidad de dar el salto a la NBA. Sin embargo, tampoco se cierra a la continuidad en Vitoria. Es más, el virginiano escuchará la propuesta de renovación que le ponga sobre la mesa un Baskonia. Según apuntó hace semanas el director deportivo, Félix Fernández, no se renuncia a mantener en nómina a Henry. Eso sí, se requerirá de un contrato potente para lograrlo.

En una tesitura similar se encuentra Achille Polonara, que ya conoce desde hace varias semanas los términos de la propuesta de renovación que le ha trasladado el Baskonia. El club le ofrece dos años más de contrato garantizados, sin descartar un tercer opcional, tal y como informó EL CORREO a finales de febrero. Para un jugador que cumplirá 30 años en noviembre, sería un acuerdo de estabilidad que, además, mejoraría de manera notable su salario, ahora entre los más discretos de la plantilla baskonista. El problema es que otro candidato eleve la apuesta y se lleve al versátil 'cuatro' de Ancona. El Fenerbahce se ha cruzado en su camino y amenaza con malograr la posibilidad de que Polonara rubrique su firma en un nuevo contrato con membrete azulgrana. 

La NBA es un horizonte que Rokas Giedraitis quiere explorar este verano, un anhelo que ya ha comunidado al Baskonia. Con contrato hasta 2023, su salida supondría un ingreso de dinero en las arcas azulgranas, lo que compensaría la pérdida de uno de los aleros con más capacidad ofensiva de la Euroliga. De lograr el salto a la NBA, seguiría los pasos de un Luca Vildoza que ya levó anclas con la pasada campaña en curso rumbo a los New York Knicks a cambio de dos millones de dólares