Kurucs tapona desde abajo a Khalifa Diop en el Baskonia-Gran Canaria del domingo. / AITOR BOUZO

La última derrota aboca al Baskonia a una 'miniliga' con cuatro rivales directos

El equipo vitoriano presenta un indecoroso balance de 1-5 frente a ellos y ya tiene perdidos los 'averages' con Gran Canaria y Breogán

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

Una vez terminada la participación en la Euroliga de forma prematura y de faltar previamente a su cita 'obligada' con la Copa, el Baskonia sólo ve un frente abierto al que agarrarse para salvar una temporada muy mejorable. No es otro, tampoco hay más, que el de la ACB. De ahí que el partido del pasado domingo ante el Gran Canaria resultase tan importante. Un triunfo hubiera consolidado al equipo azulgrana en el vagón cabecero del 'play off'. Pero su desvanecimiento a plomo tras el descanso le obliga a pelear una especie de miniliga con otros cuatro adversarios -el más destacado Tenerife, Murcia, Gran Canaria y Breogán- por tres plazas que conceden licencia para disputar las eliminatorias por el título. No entrar en ese grupo de ocho tras los fiascos ya consumados hablaría de una campaña muy deficiente.

Quedan ocho partidos para meter el neumático delantero en el esprint de la verdad. Y el cuadro vitoriano ya puede aprestarse para sumar todos los triunfos posibles y, además, voltear 'averages' contra rivales directos hasta la fecha. De hecho, el cuadro de Neven Spahija presenta un pobre balance de 1-5 ante esos presuntos semejantes y, en caso de empates individuales, va mal servido. El 'Granca' le ha ganado los dos encuentros, el Breogán obtiene la batalla particular por un mísero punto tras ochenta minutos, el Tenerife al que se debe de visitar en la isla venció aquí (65-71) y al Buesa Arena acudirá el Murcia de Sito Alonso (80-79 en la ida).

Difícil calendario en Betoño

Ocho compromisos con formato de finales de aquí a mediados de mayo para la entidad alavesa. Cinco de ellos bajo el techo elevado del Buesa Arena, pero tres frente a competidores de muy alto nivel, por lo demostrado en este ejercicio: Valencia y las dos máximas revelaciones catalanas con los escudos de Joventut y el Manresa de Pedro Martínez. En otros tiempos casi todas las apuestas irían al '1' en la quiniela, pero no precisamente en un curso académico tan inconsistente.

Quizá el vocablo que mejor defina a este Baskonia sin una identidad precisa. Autor de demasiadas decepciones que últimamente, incluido el frente continental, habían virado hacia la vertiente del optimismo, Una cualidad a falta de la imprescindible perseverancia en el tiempo. Dientes de sierra sin una prolongación a modo de meseta elevada.

El conjunto vitoriano arrastra males estructurales, pese a su mayor frescura ofensiva -dinamismo y movimientos sin balón- desde la llegada del técnico croata al banquillo de Zurbano. Sobre todo, la debilidad en la defensa de puestos capitulares como el 'uno' y el 'cinco' que afectan directamente a la contención del 'pick & roll'. Vives (Penya), Calathes (Barça) y Albicy (Gran Canaria) han desarbolado esta temporada mediante el viejo y resolutivo bloqueo directo del grande al pequeño para continuar hacia el aro al cuadro azulgrana. Primera puerta exterior abierta y blandura bajo los aros.

Los datos

  • Cinco derrotas. De los seis partidos frente a los cuatro adversarios que pelean por las tres plazas últimas de acceso a las eliminatorias por el título.

  • Enfrentamientos. Queda pendiente la visita al Tenerife, que ganó en Vitoria por seis puntos, y el duelo en Betoño con el Murcia (80-79 en la ida).

  • Visitantes complicados. Por el Fernando Buesa Arena han de pasar Valencia, Manresa y Joventut, ubicados entre los puestos tercero y quinto.

Resulta una temeridad negar el talento, el tacto y el juego ofensivo interior de Enoch en ataque. Como parece absurdo reconocerle una aptitud de la que carece para imponerse atrás bajo el aro propio. Costello, con su habilidad para el tapón, presenta el mayor rango de intimidación vitoriana dentro de una zona huérfana de un grandote que infunda respetos severos a los rivales. Alguien que complemente la calidad de Steven y la inteligencia de Matt.

Pívots tan variopintos como Lima (Murcia), Brodziansky y Tomic (Joventut), Mahalbasisc (Breogán), Thomas (Mónaco) desde el poste bajo, Zizic (Maccabi), Ristic (Fuenlabrada) y los 'muniqueses' Rubit y Hunter han girado facturas por dentro. Por no abundar en el último y contundente ejemplo, el de Pustovyi (Granca).