El fisio y Alec Peters ejercen de muletas humanas para Matt Costello en Burgos.

La vacante en el juego interior

El esguince de tobillo de Costello acentúa la necesidad de un pívot que cubra el hueco que dejó Nnoko hace tres meses en el Baskonia

Ángel Resa
ÁNGEL RESA

Faltaba poco para que Burgos y Baskonia enfilasen anteayer el camino de los vestuarios tras dos cuartos nivelados. Y entonces un percance físico recordó el hueco estructural en el que el Baskonia vive sumido y de aquella manera desde hace tres meses largos. Coincidente en el tiempo con la rescisión del contrato a Landry Nnoko y su posterior empadronamiento en la entidad castellana. Es decir, la carencia de un hombre puramente interior que complemente los devaneos perimetrales -y convenientes en el baloncesto moderno- de Peters y el protagonista a su pesar Costello más el talento ofensivo de Enoch. Joven de buen tacto y mano, dueño de movimientos notables en el poste bajo, pero con mucho margen de mejora en el papel de intimidador.

El pívot camerunés, ya en las filas que adiesta Paco Olmos, había superado durante el primer cuarto a Matt Costello bajo el aro azulgrana. Un modo de recordar que al equipo de Neven Spahija le falta un tipo más duro en los aledaños de los tableros para competir con postes de la ACB y, fundamentalmente tras lo visto, en el arduo territorio europeo. Costello, que ya había padecido recientemente un problema de tobillo, pisó a Benite el domingo y su pie se torció dolorosamente como un molde de plastilina. El fisio y su compañero Peters ejercieron de muletas humanas para llevarlo a la pierna coja hasta el banquillo, desde donde vio la segunda parte con la extremidad apoyada sobre una valla publicitaria.

Pendiente de resolver

Según el club vitoriano, Matt sufre las molestias de un esguince en el tobillo izquierdo -una evidencia en estado puro- y su vuelta a las canchas depende de la evolución. Nada nuevo bajo el sol, por cierto. Pero el Baskonia afronta esta semana dos exámenes de primer grado en el Buesa Arena (el duro Murcia mañana, el Valencia el domingo) con la incertidumbre de si podrá disponer del inteligente 'cinco' o 'cuatro y medio' norteamericano. Problema de primer orden frente a la severidad pimentonera, un asunto pendiente de resolver -el del pívot ausente- y sin aspecto de que el club le aplique remedio.

Ya con Costello se notaba la necesidad de un hombre interior que infundiese mayores temores a los adversarios dentro de las zonas. Tras su recaída en el tobillo parece un tema más apremiante. De hecho, el técnico croata ha recurrido a fórmulas diferentes para tratar de esconder la carencia.

Desde la alineación de Fontecchio como 'cuatro' para reforzar la parcela interior antes de decidirse por el quinteto que ya recitamos de memoria hasta el recurso forzado de alinear a Sedekerskis como 'cinco' y de pareja de Peters en minutos considerables contra el Burgos. El teórico alero lituano, soldado de Dusko Ivanovic como 'cuatro', afrontó antreayer el papelón de contener a Gamble debajo del aro. Pero los parches de fortuna nunca terminan de solucionar los huecos estructurales.