Una flojera manifiesta y condenatoria

Una flojera manifiesta y condenatoria

El Baskonia deambula en la cancha del Valencia, se conforma con el tercer puesto y se cruza en cuartos contra el Zaragoza

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

¿Está el Baskonia en pleno estado de hibernación a la espera de recuperar las fuerzas a tiempo para el play off? ¿La falta de cohesión y vigor de su baloncesto es transitoria o se trata de un síntoma preocupante en vísperas de iniciar el asalto al título liguero? Son preguntas pertinentes que solo tendrán respuesta cuando la escuadra azulgrana se sumerja en la dinámica de play off, la misma que arranca el jueves en el Buesa Arena con el Tecnyconta Zaragoza como primer rival. Es el emparejamiento que le toca en suerte al Kirolbet, tercero al cierre de la fase regular. Es el escalón al que le llevó el conformismo y la falta de brío mostrado en la cancha de un Valencia Basket que, entre guardar fuerzas al conocer de antemano su cruce de cuartos o competir, eligió la segunda opción.

Y es que el Baskonia poco menos que pasó de largo en el compromiso previsto a mediodía de este domingo en la Fonteta. Fue un visitante claramente dominado por un oponente despierto y que ajustó los resortes de su maquinaria de cara a los play off con un triunfo de prestigio. La derrota deja incógnitas y un punto de inquietud respecto al estado actual de un Baskonia al que no le han sobrado hombros sobre los que repartir los esfuerzos de una temporada maratoniana. A estas alturas de curso, tampoco se detecta un excedente de cohesión ni se distingue con claridad una gran reserva de fuerzas para afrontar el asalto al último título en juego de la campaña.

Luego, la dinámica de los play off tiende a realimentar ambiciones y resucitar opciones dependiendo de los resultados y los estados emocionales. Pero en el último duelo previo a las eliminatorias, el conjunto azulgrana apenas levantó cabeza cuando se topó con un rival de perfil serio y bien dotado de recursos a pesar de la ausencia de Matt Thomas. Pareció renunciar a la pelea por el segundo puesto al cierre de la Liga regular para conformarse con el tercero. Como si diera igual garantizarse o no la ventaja de campo durante, al menos, las dos primeras eliminatorias de play off.

92 Valencia Basket

Van Rossom (8), Sastre (5), San Emeterio (15), Labeyrie (23), Will Thomas (12) -cinco titular- Abalde (1), Diot (1), Dubljevic (14), Vives (2), Rafa Martínez (-) y Doornekamp (11).

81 Kirolbet Baskonia

Vildoza (18), Shields (14), Garino (6), Shengelia (13), Poirier (4) -cinco titular- Voigtmann (9), Huertas (2), Diop (2), Granger (1), Jones (4) y Hilliard (8).

parciales.
26-23, 18-16, 24-20 y 22-22.
árbitros.
García González, Oyón y Rial. Eliminaron por faltas personales al visitante Poirier (m.39).
incidencias.
Partido correspondiente a la jornada 34 de la fase regular de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.023 espectadores. Antes de arrancar el encuentro se celebró por megafonía la conquista por parte del Valencia CF de la Copa del Rey este sábado en Sevilla ante el Barcelona.

El Baskonia incluyó en la expedición a Valencia a un Granger que volvió a sentir el fragor de la competición después de cinco meses y una intervención quirúrgica en un tobillo de por medio. Trece minutos de rodaje para el uruguayo, en plena carrera contrarreloj para tratar de ser una pieza mínimamente útil en los cruces. Su presencia es bienvenida, aunque Janning continúa sin reaparecer, otro capítulo todavía por despejar, y Huertas también se encuentra sumergido en una necesaria puesta al día. Con el brasileño en plena operación retorno, el Baskonia se resiente en su fluidez mientras Poirier echa de menos a un socio de primera que le sirva balones a centímetros del aro. La iniciativa individual de Vildoza toma gran parte del escenario para definir los rasgos distintivos del metabolismo ofensivo azulgrana.

Mansedumbre

El problema en Valencia no fue el reparto de tiros y el grado de eficacia en dichos lanzamientos. El Baskonia fue un equipo sumido en una flojera defensiva tan manifiesta como desesperante. Ni asomo de energía ni agresividad en una escuadra que cometió nueve personales menos que su rival y que solo logró situarse en la línea de lanzamientos libres en once ocasiones, trece menos que los taronjas. Nada que achacar a la labor arbitral para explicar semejantes diferencias. Mucho tuvo que ver la falta de empuje y verticalidad del conjunto vitoriano, tampoco demasiado atento a la hora de estabilizar la lucha por el rebote.

Fueron carencias que terminaron por sumir al Baskonia en arenas movedizas. El equipo de Perasovic se apoyó en el acierto triple para sostenerse en pie durante el primer cuarto (26-23). Las oscilaciones no pararon con el transcurrir de los minutos, mientras el juego interior valenciano avanzaba en su dominio con la firmeza de Dubljevic, la capacidad para embocar tiros abiertos de Doornekamp o el gran despliegue de potencia de un Labeyrie convertido en la pesadilla más recurrente de la batería de hombres altos azulgrana. El pulso tampoco transcurría mejor en el perímetro, con un San Emeterio capaz de imponerse a Shields y el criterio de Van Rossom como batuta dominante.

El Valencia Basket se estiró hasta la decena de puntos (44-34, minuto 19). Los azulgranas controlaron la hemorragia con un triple desde media cancha de Vildoza para sellar el 44-39 al descanso y seis puntos de Shields para abrir el tercer cuarto (44-45, minuto 22). Los taronjas no dudaron. Ante la resistencia azulgrana, iniciaron un monólogo arrollador. La puntería triplista acribilló del rival al Baskonia mientras Labeyrie dominaba la pintura e incluso se daba el gusto de mutar hacia francotirador. La herida parecía mortal con un 83-68 a cuatro minutos del final. Un zarpazo de orgullo permitió a los vitorianos inquietar a un anfitrión relajado hasta situarse con un 87-81 a minuto y medio para el cierre. Un despertar sofocado a tiempo por Bubljevic y Thomas.